Dr Rosemberg Reyes - UDLAP

Por: Dr. Rosemberg Reyes

Profesor del Departamento de Ingeniería Civil y Ambiental

El pavimento de una carretera, a lo largo de su vida útil, se deteriora por la acción de las cargas vehiculares y la intemperie, dos factores que sumados al envejecimiento natural de los materiales, hacen que la superficie de rodamiento del pavimento sufra un proceso de deterioro progresivo, provocando una disminución paulatina en los niveles de seguridad y confort que al sobrepasar ciertos valores hacen necesaria una operación de conservación.

Las alternativas tradicionales consisten en colocar una capa sobre el pavimento existente, lo que causa conflicto en los niveles (cotas) de proyecto, pues las elevaciones de banquetas, guarniciones, obras de drenaje, etc., ya están definidas en el lugar. Por esto, es recomendable realizar el levantamiento de una capa de espesor variable (fresado) que respete los niveles de las obras en el sitio. La remoción de estos materiales permite sumar a las alternativas tradicionales de conservación de pavimentos “el reciclaje”, que no es más que la reutilización del material, producto del fresado, en los trabajos de conservación y rehabilitación de pavimentos.

El reciclaje en proyectos de ingeniería es actualmente una necesidad y seguramente una responsabilidad ética. El reciclaje de pavimentos presenta muchas ventajas. No debemos olvidar que el que una estructura de pavimento esté deteriorada, no significa que los materiales que la constituyen también lo estén y ese es el principio del reciclaje de pavimentos.

Los materiales con los que se construyen los caminos son 100% reciclables, esto incluye tanto a los pavimentos flexibles como los rígidos. El material recuperado del pavimento se puede utilizar en el cuerpo de las terracerías, en la capa subrasante, en bases hidráulicas, bases asfálticas y en la superficie de rodamiento. Podemos resumir que respecto a las alternativas tradicionales, el reciclado presenta algunas ventajas “potenciales”, como son el ahorro en materiales asfálticos y agregados pétreos, reducción de costos por desperdicio, acarreo y explotación de bancos, y mantenimiento del nivel de rasante original del pavimento (conservación de gálibos). Las mezclas pueden realizarse en frío o en caliente, en planta o en sitio, lo que permite una gama de posibilidades aun más amplia.

El reciclaje de pavimentos es una práctica común en muchas partes del mundo. En nuestro país no es el caso, pero las autoridades debieran definir políticas que impulsen el uso de estas tecnologías, pues se cuenta con la ingeniería para llevarlas a cabo, representando una contribución a la preservación del medio ambiente con ventajas económicas muy interesantes. rosemberg.reyes@udlap.mx