Por Dr. Roberto Solano Méndez, decano de la Escuela de Negocios y Economía.

“Los emprendedores sociales no se conforman con dar un pescado o enseñar a pescar a la gente. Ellos no descansarán hasta que hayan revolucionado la industria pesquera.” Bill Drayton, Fundador y Presidente de Ashoka.

Es interesante ver la evolución de la frase original, en donde se hacía primero énfasis en que no era suficiente darle pescado a la gente, ya que esta acción lo seguiría haciendo dependiente sino que era mejor enseñarle a pescar para que pudiera subsistir y ser independiente. Para algunos esto tampoco era suficiente ya que también habría que hacerlo consciente del compromiso de saber pescar para que pescara sólo lo necesario sin dañar su ecosistema, para que mejorara su técnica de pesca, para que le enseñara a pescar a otras personas, para que creara una comunidad de aprendizaje, para que la comunidad recibiera un beneficio de ese conocimiento.

emprendimiento socialBill Drayton va más allá y menciona que el emprendedor social buscará el cambio del “status quo”, no se conformará hasta ver la mejora radical de la sociedad.

El concepto de emprendimiento social está tomando más relevancia y ahora se espera que las empresas no sólo generen valor económico, sino que también generen valor social. Lo que es importante entender es que el generar valor social significa contribuir a tener una mejor sociedad, en donde los ciudadanos tengan una mejor calidad de vida lo que repercute para las empresas en tener empleados mejor preparados y clientes con una mejor capacidad de compra.

Para los emprendedores que buscan introducir en el mercado servicios y/o productos nuevos, con posibilidades de mejorar las condiciones de vida de quienes los adquieran, también es necesario que piensen en el impacto que las externalidades tendrán en la sociedad y en el medio ambiente. Los emprendedores deben incluir en sus ecuaciones de desarrollo el tema de beneficio a la sociedad.

Porter y Kramer han introducido el concepto de la creación de valor compartido en donde las empresas y la sociedad reconozcan que tienen intereses comunes y así participen en la creación de un valor que tenga beneficio para todos. Para ellos es fundamental que las empresas y la sociedad reconozcan que se necesitan, que se complementan y que deben colaborar y apoyar en su mejora.

Por eso es importante el concepto de emprendimiento social, para que desde un inicio las nuevas ideas lleven ese contenido e impacto social, no sólo para aquellos a quienes está dirigido el producto o servicio sino para todos aquellos que de alguna forma se vayan a relacionar con ellos.

Para lograr lo anterior, el emprendedor debe desarrollar y tener esa consciencia social. El emprendedor debe ser consciente y sensible hacia grupos sociales marginados, vulnerables, para que sus ideas se enfoquen a tener una sociedad más justa.

Lo que es necesario es crear el ambiente de comunidad, un ambiente en donde se ponga de manifiesto que es mejor el buscar el beneficio de la mayoría que el de unos cuantos. Tenemos que trabajar en tener individuos conscientes de la realidad de su entorno, ciudadanos que conozcan la sociedad en la que viven, emprendedores que realicen un cambio positivo en la sociedad. Cuando el emprendimiento social sea adoptado por la mayoría estaremos cercanos a tener una sociedad más cercana a la que soñamos.

Los programas de las escuelas de negocios pueden y deben contribuir a desarrollar este enfoque, direccionando el proceso de enseñanza/aprendizaje en el fortalecimiento del individuo como ente social, como parte del entorno. Los programas que iniciaron enfocándose en el “saber”, en la trasmisión del conocimiento, han quedado rebasados debido a que ahora el conocimiento es universal y está al alcance de todos, algunas de las escuelas de negocios avanzaron enfocándose en el “hacer”, en las técnicas para mejorar procesos, para tomar decisiones más racionales, pero no ha sido suficiente y ahora las escuelas líderes están enfocándose en el “ser”, en desarrollar las habilidades suaves, en recordarle al individuo que se debe a la sociedad en donde vive, en acercarlo a la sociedad para que conozca sus problemas y necesidades, en considerar a la ética en sus decisiones, en hacerle responsable de sus actos y de las consecuencias de los mismos.

Un emprendedor social ve al pescado como sólo una opción inmediata y pasajera por lo que se empeña en encontrar la solución permanente y justa.