Expresiones UDLAP 27

Por: Mtra. Myrna Iglesias Barrón (myrna.iglesias@udlap.mx) y Dra. Magdalena Mejía Gómez (magdalena.mejia@udlap.mx)

Catedráticas de Tiempo Completo del Departamento de Lenguas

Indiscutiblemente hoy en día el español es una de las lenguas más habladas en el mundo. Ya en 2007 el Instituto Cervantes anticipaba su posición como una lengua en expansión, señalando que la matrícula de estudiantes de español como lengua extranjera había aumentado un 21% por año; que el español era la segunda lengua, después del inglés, utilizada en la red; y que para el año 2030 el 7.5 % de la población mundial sería hispanohablante.

Estos datos aunados a la movilidad internacional, el uso del internet y las redes sociales, así como el crecimiento demográfico de hablantes de español, enfatizan la necesidad de la profesionalización de la enseñanza del español como lengua extranjera. La realidad que se plantea demanda la consolidación de centros de enseñanza e investigación del español que implica, entre otras cosas, guiarse por referentes que permitan estandarizar los niveles de producción comunicativa de los usuarios y establecer parámetros de evaluación. Así mismo, se requiere de un trabajo colaborativo entre las diferentes instituciones dedicadas a la enseñanza del español. Estas iniciativas deberán promover el conocimiento y la difusión de las variantes de esta lengua y atender el reto que plantea el diseño y la producción unificada de materiales y tecnología de instrucción. Cabe señalar que hoy se reconocen al menos 21 variantes de la lengua española. Por lo tanto, los medios de enseñanza deben ser lo suficientemente incluyentes de dichas variantes, así como tomar en cuenta los contextos sociales y culturales de la región donde se aprende y practica la lengua. Asimismo, se requiere de una enseñanza especializada que atienda las exigencias y oportunidades de negocios y servicios en este mundo globalizado.

Ante este panorama nos cuestionamos las causas del fortalecimiento y, quizás, de la revitalización del español. Recordemos que la lengua española lleva más de diez siglos como lengua viva, en constante dinamismo y transformación y que, aunque ha tenido una penetración lenta, por razones históricas, políticas y económicas, esta ha sido constante. Cabe la posibilidad que la expansión del español se deba a que haya pasado de ser una lengua impuesta a ser una lengua con vida propia y que la motivación para su estudio no solo sea instrumental, práctica, sino también integrativa; es decir, que el interés por el español se deba al gran peso que tienen las diferentes manifestaciones culturales de los países hispanohablantes, en términos de gastronomía, literatura, pintura, música, entre otras. Bajo estas perspectivas podemos vislumbrar que la lengua que hablamos seguirá viva, revitalizada, fortalecida y en constante dinamismo, cruzando fronteras.