Por: Dra. Lucila Isabel Castro Pastrana, lucila.castro@udlap.mx

Coordinadora de la Licenciatura en Ciencias Farmacéuticas de la UDLAP

Dra. Lucila Isabel Castro Pastrana 2Un medicamento genérico es bioequivalente a uno de marca cuando contiene el mismo principio activo en las mismas cantidades, ejerce la misma acción farmacológica y está fabricado bajo los mismos estándares de calidad, lo que le confiere eficacia e inocuidad equivalentes. Desafortunadamente en el mercado mexicano desfilan medicamentos de patente, genéricos intercambiables, genéricos de marca, similares y otras variantes que originan confusión al momento de elegir un fármaco. Al mismo tiempo existen malas prácticas de publicidad que aumentan la desinformación y la desconfianza de la población en los profesionales de la salud.

En países que tienen una mejor cultura del uso de los medicamentos así como una política farmacéutica nacional más respetuosa de la seguridad de los pacientes, antes que de los intereses económicos de la industria, los medicamentos genéricos disponibles en el mercado no están en tela de juicio porque no hay duda de su calidad. De hecho, un alto gasto en medicamentos genéricos como porcentaje del gasto total en medicamentos de un país es considerado un indicador del buen desempeño del sistema de salud, en términos de eficiencia.

Lo anterior obedece a que el consumo de medicamentos genéricos favorece la competencia en el mercado y permite la reducción de precios, beneficiando la economía de la población. Además, el acceso a medicamentos esenciales que satisfacen las necesidades prioritarias de una población es considerado a nivel mundial como un indicador de equidad y justicia social del sistema de salud. Por lo tanto, todo país que asegure la disponibilidad de medicamentos genéricos de calidad para sus habitantes estará velando por un derecho humano básico, el de la salud, así como por una verdadera sustentabilidad y universalidad de su sistema sanitario.

Según los últimos datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE), en 2008, el gasto en medicamentos de México como porcentaje del gasto total en salud fue muy superior a la cifra promedio de la OCDE (28.3% versus 17.5%). Entre 2005 y 2010, el gasto público en medicamentos aumentó en un 63%. Sin embargo, México es el país con el menor gasto en medicamentos per cápita, lo que indica la preferencia por los medicamentos de precios altos, es decir, los de patente. Esta desconfianza de los prescriptores y de los pacientes ante los genéricos resalta un tema aún pendiente en la agenda de salud nacional: México necesita de manera imperante desarrollar una política farmacéutica nacional, hasta ahora inexistente, que promueva la producción, prescripción y consumo de medicamentos genéricos, a través de estrategias efectivas que aseguren, ante todo, la calidad de todos los productos farmacéuticos que se venden en el país. lucila.castro@udlap.mx