La vida cotidiana en México ha cambiado y hoy una realidad social amenazante irrumpe y estremece la vida de millones de personas. Ante esta compleja y dolorosa situación Nacional es inevitable que las personas se sientan emocionalmente conmocionados y haya una profunda preocupación, no sólo por el propio bienestar personal y familiar sino, también, por el devenir del país.

Ante esta situación social, y ante los hechos violentos que se suceden a diario y de manera constante en tantas partes de la República, las personas reaccionan de distintas maneras. Hay quienes niegan, rechazan, minimizan la realidad social, otros se alejan y desinteresan totalmente del problema como si él no existiera. Para otros, en cambio, los lleva a recurrir a la fuerza para hacer frente, de manera activa al problema de la violencia social. Tanto una como otras son maneras que las personas tienen de protegerse, rechazar, defenderse, contrarrestar la amenaza a la integridad física, mental, económica y social que se vive en la vida de todos los días. Sin embargo la situación dista mucho de ser un problema transitorio o uni-causal, la gravedad del mismo pone de manifiesto, con crudeza, el entramado social de ideales, normas y valores que permeaban el quehacer de la vida social y familiar en México.

Las universidades  tienen, en este sentido, un papel muy importante en el proceso de creación y/o transformación de la sociedad. En este caso la Coordinación de Posgrados en Psicología de la Universidad de las Américas Puebla ha organizado una Mesa Redonda titulada: La Violencia Social en México. La finalidad de ella es reunir a un grupo de Ponentes de distintas especialidades para que cada uno de ellos, desde su área de especialidad y experiencia profesional, pueda contribuir a analizar, reflexionar y ampliar la comprensión del fenómeno social que se está viviendo en el país.

Para encausar la transformación del entramado social la universidad tiene una gran responsabilidad ya que puede difundir el conocimiento que contribuya al proceso de comprensión del conjunto de significaciones (mismas que condujeron a la sociedad violenta de nuestros días)  a la transición de otras significaciones que normen la nueva estructura social la cual conduzca a una mayor equidad de género, una mayor justicia e igualdad, al respeto por la biodiversidad y, sobre todo, contribuya a la paz social.