Dra. Claudia Barona

Por: Dra. Claudia Barona Castañeda

El que estropea la palabra, se estropea a sí mismo.   – Proverbio africano.

 

Reconstruir espacios de la historia a partir de las voces de sus protagonistas es una labor compleja y puede quedar reducida a cuestiones formales. De hecho, en muchos sentidos se limita a cuestiones formales. Por ejemplo, ordenar fechas, asociar situaciones, establecer proximidades que no siguen la cronología pero que nos permiten explicar una verdad que ha permanecido en silencio, interponer voces y buscar aclaraciones de las mismas, recordar y reconstruir hechos. Este es un listado casi completo de las tareas a las que un historiador se enfrenta. Sin embargo, hablar de uno mismo es mas complejo y en ocasiones es sesgado.

Mi llegada a la UDLAP se produjo en el mes de agosto del presente año y ha sido un cambio interesante. Desde ubicar la Universidad y no perderse en sus jardines, cosa común en una profesora despistada como yo, hasta ir descubriendo a cada unos de los alumnos. Uno puede tener mucha experiencia en la academia, en mi caso mas de 20 años, pero cada Universidad es diferente y cada estudiante le aporta a uno un nuevo reto. Es necesario reinventarse con cada clase, mantenerse constante, lo cual enriquece la formación de uno.

Nuevas instalaciones, nuevas labores administrativas y académicas pero que han contado con el apoyo del Departamento, los compañeros del mismo y de las demás instancias de la Universidad. Apoyos que han permitido un paso mas firme en esta nueva historia.

Una nueva historia, que se ve enriquecida con una ciudad como Cholula, su clima inesperado, Don Goyo y su dama, la Malinche, un cielo de colores interminables y una maravillosa cocina.