Enrique Montero Clavel UDLAP

Por: Enrique Montero Clavel, enrique.montero@udlap.mx

Departamento de Orientación Estudiantil, UDLAP

Una de las cuestiones que más preocupan a los jóvenes que se encuentran en la preparatoria es elegir carrera. Para algunos puede resultar fácil, ya que tienen muy claro a qué se quieren dedicar. Otros pueden estar vacilando entre varias opciones, sin poder aún determinar cuál es la más adecuada para ellos. Para algunos, tomar una decisión de este tamaño resulta simple y sencillamente aterrador.

Muy probablemente son personas a las que de por sí les cuesta trabajo tomar decisiones. O quizá otro tipo de decisiones no les sean complicadas, pero ésta sí, ya que la visualizan como una decisión muy grande en la que se juegan su futuro, así que es comprensible que les dé miedo equivocarse.

Y en el afán de no equivocarse, paradójicamente, se pueden cometer algunos errores. Por ejemplo:

· Postergar la decisión, como esperando que se resuelva sola y así no tener que asumir la responsabilidad de la misma.

· Esperar que alguien (padres, profesores, orientadores, amigos) o algo (pruebas psicológicas) dé la respuesta correcta, sin riesgo de equivocaciones.

Elección de carrera = autoconocimiento

La elección de carrera es un proceso que implica conocerte a ti mismo. En la medida en que te conozcas, será más fácil saber qué quieres, qué persigues en tu vida profesional, y, por lo tanto, será más fácil decidir.

¿Qué es lo que debes conocer de ti para poder tomar esta decisión?

1. En primer lugar están tus intereses profesionales.Los intereses te permiten sentirte atraído por algo, poner tu atención en ello y que resulte placentero y deseable dedicarle tiempo, ya que te despiertan curiosidad y gusto.

2. Tus habilidades o aptitudes.Son aquellas para lo que eres bueno, algo para lo que tienes un talento natural. Cada profesión requiere de habilidades diferentes. A veces ya contamos con ellas y a veces hay que desarrollarlas.

3. Tus características de personalidad.La forma de ser influye mucho en lo que te gusta y deseas hacer, así como en el desarrollo de tus capacidades.

Si bien, estos tres son los principales componentes de tu perfil profesional, existen otros elementos que deberás tomar en cuenta para elegir una carrera.

· Tus metas u objetivos al estudiar una carrera. Pregúntate: ¿para qué quiero estudiar una carrera?, ¿para lograr qué?

· El estilo de vida que deseas. Se dice que cada profesión implica un estilo de vida diferente. Sin caer en estereotipos, parece que esto es cierto y que al elegir una carrera o profesión elegimos un estilo de vida.

Estudiar una carrera es parte de tu proyecto de vida, pero no es todo el proyecto. La profesión que elijas contribuirá al logro de tus objetivos de vida, tanto personales como profesionales. No la asumas con miedo, angustia e ideas catastróficas. Asúmela con responsabilidad, sin que por eso deje de ser interesante e incluso divertida. Finalmente es parte de la aventura de tu vida. ¡Buena suerte!