“Parece un juego más, pero estando en la cancha es imposible que sea un partido normal, la misma gente te levanta y se vuelve de mucha emoción”, palabras de Raúl Borquez, jugador de la Tribu Verde, al término del Clásico Poblano; donde los Aztecas de la UDLAP vencieron a las Águilas UPAEP, 73 puntos a 70.

Desde la llegada de Eric Martin al banquillo de la Ráfaga Verde, los Aztecas han encontrado la fórmula perfecta para vencer a la UPAEP en juegos varoniles; ya sea en el Gimnasio Morris Moe Williams, en la duela del Nido del Águila e inclusive fuera de territorio poblano. Recordando aquella final de 2013 en el Gimnasio Juan de la Barrera, en la campaña en que Martin debutaba como entrenador y resultó el último campeón de baloncesto de la CONADEIP. A partir de ese momento, la UDLAP mantiene cierta hegemonía en los Clásicos Poblanos y lo ha demostrado en la más reciente versión.

Hablando de ese partido, celebrado en el Nido. Los Aztecas empezaron con la posición del balón y concretando jugadas en diversas ocasiones, que les redituaron en puntos. Pese a esta fortuna, las Águilas comenzaron a acortar distancias con varios tiros de tres puntos, al grado que tomaron ventaja de 24 puntos a 21 al término del primer cuarto. Para el siguiente periodo, la UPAEP seguía dominando el juego hasta que, a tres minutos de ir al descanso, les falló el tino y la UDLAP aprovechó para darle la vuelta al marcador 42 a 39.

Tras la pausa intermedia, los Verdes seguían con la inercia aguerrida para tomar una ventaja cómoda, gracias a la ayuda de Raúl Borquez y Gabriel Vázquez. Pero los emplumados tomaron aire y a base de fortaleza, casi equilibraron la balanza para llegar al último tiempo 62 puntos a 57. Esa ganancia en el marcador nunca fue soltada por los Aztecas, pese a que la UPAEP volviera el encuentro reñido; pues Vázquez seguía anotando abajo del aro y Borquez desde la pintura. Con la emoción de la tribuna alentando al local para que consiguiera más puntos, el jugador poste de la UDLAP Maximiliano Ruiz tiro todo con una clavada que hacía imposible poder recuperarse en menos de 10 segundos, que restaban en el cronometro.

De esta forma la Tribu Verde se llevó otra edición del Clásico Poblano, por 73 a 70. Lo que representa ser la segunda victoria en la presente temporada. “En estos juegos, el que juega mejor la defensa es el que gana. Y para mi es más emocionante porque es mi último clásico”, expresó Raúl Borquez, jugador alero que está en su año terminal de elegibilidad.