Cumplir propósitos u objetivos, ya sea de año nuevo o en general, es un esfuerzo que nunca para. Poco a poco, con constancia y trabajo los 12 meses del año, podrás lograr lo que querías, casi sin darte cuenta.

Lo mejor de todo es que tendrás la satisfacción de cosechar el trabajo de todo el año.

Te decimos cómo:

Comienza por el principio. Enero es el momento ideal para definir, desde muy temprano en el año, qué es lo que quieres lograr. Si todavía no tienes una meta o propósito que cumplir este 2019, defínelo ahora. Desde mejorar personalmente, tu salud física, espiritual, etc., hasta mejorar tus notas escolares, desempeño laboral, relaciones de amistad… Todo cuenta para ser mejor.

Solo recuerda, que puedes hacer lo que te propongas, pero debes ser realista sobre cómo lo conseguirás. Este también es el momento de prever y planear cómo vencer cualquier obstáculo para cumplir tu meta, pues posteriormente te será más difícil.

Haz un plan detallado. Poner un objetivo sin pensar en cómo lograrlo podría tener el efecto contrario: desanimarnos. Esto debido a que inconscientemente nos decimos que no somos lo suficientemente buenos hasta que alcancemos nuestras metas.

Por ello, es mejor enfocarse en el proceso, dividir la meta en pequeñas acciones que se sentirán y serán más fáciles de lograr. Y no olvides celebrar las pequeñas victorias, para tener motivación extra.

Encuentra una motivación grande. Aquí es importante aprender a conocerte y lo que funciona mejor para ti: encontrar la motivación un paso a la vez, o decidir hacerlo en un momento y no parar hasta lograrlo.

Explora cualquier táctica hasta que encuentres la que te funciona. Sé creativo.

Compártelo con el mundo. Esta es una forma muy eficaz de continuar motivado cuando sientes que empiezas a perder las ganas. Al hacer esto, pensaremos dos veces antes de arriesgarnos a fallar públicamente.

Siempre cuestiona todo lo que haces. Desde el principio, durante al proceso, y al final. Esto debe ser en el sentido reflexivo, piensa si hiciste tu mayor esfuerzo o si hay algo más que podrías hacer para alcanzar tu objetivo.

Evalúate. La mitad el año es un momento muy importante para evaluar cómo ha sido tu progreso en el cumplimiento de tus metas; si las cosas no van como planeas, es momento de reconsiderar toda tu estrategia y cambiar tu plan. Debes ser muy honesto contigo mismo; estás a tiempo de realizar los cambios necesarios.

No dejes que la energía se vaya. Cuando se acerca el fin de año, es fácil dejarse llevar por el cansancio, el hastío y las tentaciones de otras actividades. Identifica qué es lo que te motiva y en qué momentos del día o la semana tienes más energía para realizar tus tareas, de esta forma será más fácil. Y no lo olvides; mantente saludable para que nada interfiera con tus metas.

Observa los resultados. Un par de meses antes de concluir el año deberías notar los resultados de tus esfuerzos. Ya sea un sutil cambio o uno que todos tus conocidos comenten; tú te conoces y sabrás lo que se ha transformado en estos meses de trabajo. Contrasta estos cambios y piensa dónde estás y dónde te gustaría llegar para que tu motivación siga creciendo.

Inspírate a partir de varias fuentes. Algunos documentales, programas radiofónicos, películas, sketches, libros y charlas, pueden darte otra perspectiva e inspirarte con anécdotas, tips y relaciones con tus objetivos. Quizás hay formas más efectivas de alcanzar tus metas y solo estaban a una página de distancia. Busca las historias que tengan algo en común contigo e inspírate.

Busca apoyo. Los grupos de apoyo pueden ser útiles para todo, y cumplir tus metas no es la excepción. Hay quien trabaja muy bien solo, pero hay quienes necesitan el apoyo de otras personas para continuar con su meta. Ya sea desde recordarte que estás a dieta o solidarizarse contigo y compartir el mismo objetivo de mantenerse en forma. La compañía es bienvenida, pues te motiva a continuar de manera mutua.

Es normal y en ocasiones necesario pedir ayuda. Tu familia, tus amigos, tus mentores y profesores, ninguno de ellos rechazará tu petición sincera y hasta podrían recomendarte cursos o técnicas que te ayuden a persistir hasta el final.

Al final del camino, observa tu progreso y las lecciones aprendidas, y celébralo. El fracaso no se considera como tal si aprendiste algo de ello y nadie más que tú sabe si el cumplir o no tus metas afectará tu vida. Si es así, persiste y logra tu bienestar; si tus resoluciones del año no son lo que necesitabas o querías desde el principio, cámbialas, déjalas o reconsidéralas.

¿Te fueron útiles estos consejos? Recuerda cumplir tus resoluciones de año nuevo porque serán benéficas para ti o tus seres queridos; no te pongas presiones extra si no obtendrás un beneficio valioso para ti.

Y lo más importante, ¡disfruta de la experiencia y aprendizaje!