El Internet está compuesto por gigantescos servidores, centros de datos y sobre todo de varios cables que constituyen el sistema nervioso de esta gran red de datos. Hoy en día a nadie sorprende que con un solo clic podamos consultar sitios web que se encuentran en Europa o que podamos realizar una video llamada a con alguien que vive en Nueva Zelanda. Pese a la evolución de la tecnología de las últimas décadas, Internet sigue apoyándose fuertemente en la conexión cableada. Conoce acerca de la tecnología que conecta el Internet en la cápsula semanal del Mtro. Fernando Thompson de la Rosa, Director General de TI en la UDLAP.