Dra. Nora Gavira Durón

Profesora de tiempo Completo del Departamento de Banca e Inversiones

nora.gavira@udlap.mx

El nivel educativo que reciben los estudiantes depende de diversos factores, como son la preparación académica de los padres, número de hijos, nivel de marginación en el que viven, etc. Por otro lado, también depende del tipo de escuela a la que asistan (pública, privada, comunitaria o indígena), así como de las actitudes y capacidades que posean los profesores. Aunado a lo anterior, la pandemia del COVID-19 ha puesto de manifiesto la importancia de que los estudiantes tengan equipo de cómputo con internet en su casa, que los padres cuenten con conocimientos básicos de internet y manejo de dispositivos móviles (en particular en educación preescolar y primaria) y que las escuelas cuenten con plataformas, aplicaciones y profesores capacitados en las nuevas tecnologías para lograr con éxito la impartición de sus cursos de forma remota.

Es notorio que la educación, por medio de una computadora, agrega un elemento de distracción en los estudiantes, sin embargo, debido a que las condiciones de higiene y salud no permiten que los alumnos se reincorporen a las aulas en el corto plazo, representa un elemento indispensable, por lo que se deben desarrollar estrategias de educación a distancia que impacten de forma positiva a los estudiantes de los distintos niveles académicos. Pero esto no ocurrirá en todas las escuelas: los altos niveles de marginación en que se encuentran muchas familias, puede ser un factor de alto impacto negativo en la educación, lo que tiende a incrementar la brecha social y económica de la población.

Es evidente que se deben crear políticas públicas para dotar de condiciones educativas similares (infraestructura y profesorado) a los estudiantes menos favorecidos, en particular a los alumnos con mayor marginación económica que asisten a escuelas indígenas, comunitarias y públicas, en zonas de bajos recursos (la escuela pública representa aproximadamente el 80% de la educación en México) para generar una escalera social y reducir la brecha educativa que cada vez es más amplia en la educación mexicana: aún más, en condiciones de pandemia.