Dr. Aurelio López Malo

Profesor de Tiempo Completo de Ingeniería UDLAP

En la última década, la industria de alimentos y bebidas se ha diversificado enormemente presentando grandes alimentoscambios y un constante crecimiento. Muchas industrias se han consolidado como globales, han surgido nuevos mercados y la aplicación de nuevas tecnologías/ingredientes proporciona opciones para una mayor diversidad de productos.

Las regulaciones cada vez más estrictas han impulsado a la industria de alimentos a dar prioridad a las demandas y necesidades de los consumidores y al cuidado del medio ambiente. La diferenciación de productos se ha convertido en una estrategia clave para lograr la competitividad.

El aumento de la población joven, el incremento del cuidado de la salud y el envejecimiento de otra parte de la población están impulsando el desarrollo de alimentos y bebidas funcionales dirigidas a ciertos grupos específicos de la población. Para satisfacer las necesidades de los consumidores de esta década, la industria de alimentos ofrece y ofrecerá productos y bebidas funcionales, muchos de ellos orientados hacia la relación existente entre dieta-salud y a la importancia del equilibrio de la microbiota intestinal.

Por otra parte, los consumidores (y los organismos reguladores) están exigiendo mayor transparencia y cumplimiento en todas las normas y criterios relacionados con la inocuidad de los alimentos; como consumidores queremos saber ¿de dónde vienen los ingredientes declarados?, ¿por qué fueron añadidos? y el procesamiento que recibieron los alimentos que compramos/consumimos. La industria de alimentos esta cada vez más comprometida con la calidad, reforzando el control de la misma desde las materias primas hasta el producto terminado, al aplicar estándares internacionales (ISO, HACCP, BPM) en sus productos.