Por: Dr. Eduardo Martínez Marín

Profesor de Tiempo Completo Diseño de Información

libro-electronicoLos medios tecnológicos han evolucionado notablemente en los últimos años, y se presentan ante todos evidenciando su gran poderío, logrando alcances impensables  hasta hace unos años,  y a la vez otorgando la posibilidad de que el usuario haga acopio de ellos para beneficio suyo con relativa facilidad de uso.

La incursión de la tecnología ha irrumpido en todas las disciplinas, especialmente en las áreas del diseño donde su implicación es sumamente relevante, impulsando incluso que usuarios que no están familiarizados con el medio puedan realizar algunas contribuciones personales al mundo editorial, tal y como se ha manifestado recientemente con el caso del libro electrónico.

Amazon, compañía dedicada a la promoción y venta del libro electrónico, ha impulsado decididamente el que cualquier persona pueda publicar sin necesidad de contar con el reconocimiento de ser un autor prestigioso, rompiendo así el eslabón tradicional que tiene la industria editorial del libro impreso, en donde las condiciones de la casa editora son las que imperan.

En el caso específico de una novela, Amazon demanda exclusivamente del autor el que posea conocimientos básicos de cualquier procesador de textos para generar un contenido en donde el texto fluya de manera ininterrumpida; así mismo, otorga todas las facilidades para que el interesado genere una cuenta y después de realizar los registros de información pertinentes, pueda anexar su documento, mismo que después de ser revisado, puede estar listo para la venta en un lapso de 5 horas.

El programa de promoción que tiene Amazon a través del sistema KDP (Kindle Direct Publishing) ajusta la política de precios en los que se puede ofertar una obra literaria de este género, oscilando entre los U$ 2.99 y los U$9.99,  si es que se desea obtener una ganancia directa para el autor del 70%. Existen otras cláusulas donde el precio ofertado puede ser mayor, pero las ganancias serán sólo del 35%.

Si el autor requiere de una publicación más compleja donde el contenido generado necesite de algunos apoyos interactivos, entonces el camino indicado es solicitar los servicios de un diseñador para que pueda entender en su justa dimensión el alcance del proyecto y ofrecer una solución adecuada a las necesidades de formato y tipo de dispositivo electrónico donde se tiene planeado que se contenga la obra.

A pesar de los grandes avances tecnológicos, el criterio y los conocimientos de un diseñador siempre serán materia de consultoría cuando de trabajos editoriales se trate.

Descarga el PDF aquí.