En el marco de nuestra exposición El hilo de la vida. Bordados 1994-2015 de Carlos Arias, Capilla del Arte te invita a Masculino/Femenino, su nuevo ciclo de Viernes de Cinexpectativas. En esta ocasión proyectaremos la cinta del español Pedro Almodóvar, Hable con ella, que se alzó con más de 50 premios y cerca de 30 nominaciones internacionales. La cita es este 24 de julio en punto de las 6:30 p.m. La entrada es libre.

A propósito de esta película, te compartimos la reseña escrita por Fernando Turrent, estudiante de Literatura y prestador de Servicio Social de Capilla del Arte (2 Norte 6, Centro de Puebla).

Danza, búsqueda y dualidad

-Algún día usted y yo deberíamos hablar.

-Sí y será más sencillo de lo que cree.

-Nada es sencillo, soy maestra de ballet y nada es sencillo.

dualidad

Dualidades, binomios, experiencia, expectativa y lágrimas. El simple uso de la casualidad y los encuentros nos hacen preguntarnos una cosa, ¿es cierto que nuestra sociedad se rige por los patrones de binomios y de las dualidades? En algunos casos es cierto, pero si bien es sabido que para el amor no existen, la misma sociedad empieza estableciéndolos. No solo en las mismas condiciones en las que nos enamoramos sino en el mismo sentimiento que es correspondido o al mismo tiempo olvidado.

Nos mezclamos entre todos y nos hacemos pasar por lo que no somos para representar un determinado papel autoimpuesto y al mismo tiempo ejecutamos una danza; la sociedad nos presenta la orquesta y empezamos al compás de su canción. El pas de deux lo llevamos en el alma y a veces las vueltas que damos nos marean hasta que la calamidad apunta hacia nosotros y empezamos a caer dentro de un estado soporífero del cual a veces llegamos a despertar… y a veces no.

Hable con ella, película española de 2002 dirigida por Pedro Almodóvar,  nos muestra que la dualidad no sólo tiene que ver con el género y las aspiraciones, sino también con los verdaderos motivos que remiten a nuestro sentido de supervivencia. Lydia es el personaje que va de la mano con la indecisión, el dolor y la angustia. Almodóvar nos presenta a su opuesto, Alicia, en quien encontramos el vínculo entre la soledad, el amor y la esperanza. Con la crudeza típica del director manchego y los excelentes juegos tanto sonoros como visuales entramos a un universo de regresiones, de opuestos y de vidas paralelas que llegan a entrelazarse una con la otra.

Marco y Benigno son solamente las víctimas dentro de esta tragedia que gira entorno a una serie de sucesos que los hacen crear un vínculo especial entrelazado por las lágrimas. Mientras que nuestras prima ballerinas entretejen sus destinos en un cuarto de hospital, cada una luchando por la ovación final, el despertar de su sueño inducido por un estado de coma, los dos hombres establecen paralelismos entre la soledad y la apariencia, uno en la constante búsqueda del amor y el otro mintiendo sobre su orientación sexual para poder estar cerca de su amada.

Así como el inicio del filme se desarrolla en un recital de danza, la película nos lleva con sus compases, con sus adagios y andantes, hasta que los protagonistas, nuestros bailarines en escena, caen y se rinden ante el cansancio de la danza sin fin dirigida por Almodóvar, revelando en sus destinos no sólo la tragedia y la soledad, sino también que la condición humana siempre será representada por la esperanza, por el fin de las cosas sustentado en la espera del principio de otras.