El ciclo Masculino/Femenino de los Viernes de Cinexpectativas llega a su fin hoy, 4 de septiembre, con la cinta Sin reservas, protagonizada por Catherine Zeta-Jones. Con esto concluimos una serie de películas que abordaron historias y personajes que se oponen, de una u otra forma, a los roles y expectativas que las sociedad les asigna. A propósito de esta cinta, te compartimos la reseña escrita por Fernando Turrent, estudiante de Literatura y prestador de Servicio Social de Capilla del Arte UDLAP, esperando te sirva para antes o después de ver esta historia en nuestro foro.La cita entonces es hoy, a las 6:30 p.m. en Capilla del Arte, espacio cultural de la UDLAP ubicado en la 2 Norte 6, en el Centro de Puebla. La entrada es libre.

Desearía que hubiera un libro de recetas para la vida, ¿sabe?

Recetas diciéndonos lo que debemos de hacer exactamente.

El leer una receta no sólo requiere la maña de prestar atención a detalles tan específicos como las cantidades, las porciones y sobre todo el número de comensales a los que vas a ofrecer tu platillo. Es a través de múltiples instrucciones para la vida como nos damos cuenta de que hemos hecho bien y lo que hemos hecho mal, el contar nuestros logros y ponerlos en contraposición con nuestros fracasos, pero la verdadera receta de la vida está en esa apropiación que hacemos al preparar el mejor platillo de todos: nosotros mismos y ofrecérselo a los comensales más exigentes.

En 2007 una película nos remitió a la vida de una chef que no encuentra cabida en el mundo emocional, Kate, interpretada por Catherine Zeta-Jones. La historia, dirigida por Scott Hicks, recrea, en una visión un tanto libre y menos compleja, la cinta Mostly, Martha; en la que nos ocupa, la mujer es vista como un aspecto más en la cocina, desde los orígenes de esta larga tradición culinaria hasta encontrar el amor y, sobre todo, nos muestra a Kate buscando acercarse cada vez más a su sobrina quien no confía en ella y abrirse al mundo, ya no como la chef profesional, sino como la mujer decidida y aventurera representada hacia el final del relato.

En el recorrido emocional de Kate y de Nick –su co-protagonista encarnado por Aaron Eckhart- vemos muchos detonantes de la personalidad de ambos que se centran en las bases fundamentales del mundo de la cocina. Sin ir más lejos, la tradición culinaria es pasada de la madre de Kate a ella misma; en el caso de Nick es más bien el hobbie al que se ha acostumbrado pero con la influencia de su propia abuela. La cocina entonces se muestra no como un lugar inexplorado para los géneros, es, en realidad, una de las profesiones más incluyentes e influyentes del ámbito laboral y es realizada tanto por hombres como por mujeres.

A pesar de lo anterior, lo que se transmite a lo largo del extenso platillo gourmet que es la vida de Kate son las diferentes escalas de sabor, el que el trabajo no solo la ha distanciado de la familia sino de sí misma, que la experimentación influye en su carrera. Sin embargo, ¿qué tanto hace ella por experimentar para su propia vida? Después de todo si la vida tuviera un libro de recetas no querríamos seguirlas, lo mejor en todos los casos es crear y hacer de nosotros el mejor platillo del buffet que conocemos como la vida.