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Manejar nuestras finanzas en esta etapa de la vida (la universitaria) se torna especialmente difícil durante los primeros semestres de ajuste a la vida universitaria y, si estás lejos de tu lugar natal, también debes aprender a vivir sólo por primera vez, y encargarte de tus servicios y pagos por tu cuenta y en poco tiempo.

Precisamente por esto y en preparación para tu vida futura, nos gustaría darte algunos consejos generales que te ayudarán a llegar a final de mes sin números rojos en tu cuenta e incluso, ahorrar un poco para tener un plan de apoyo en caso de emergencia.

  1. Rastrea tu dinero. Es recomendable examinar con detenimiento de cuánto dinero dispones cada mes, qué días llega este dinero a tus manos, y en gastas cada peso durante el mes o la quincena (dependiendo de tu forma de administrarte).
  2. Haz un presupuesto. Divide tu dinero en partes y destínalo a cubrir necesidades específicas. Así, podrás estar seguro de que llegarás a fin de mes con la capacidad monetaria de pagar todas tus cuentas e igualmente, podrás decidir en qué destinar el dinero que te sobre.  Si puedes pagar tus servicios, alimentos y otros desde el principio del periodo, mejor, así no tendrás la tentación de gastar ese dinero en otra cosa. Aquí, toma en cuenta las fechas límite de pago para que no pagues más en cuestión de penalizaciones e intereses.
  3. Trata de vivir como si tuvieras menos ingresos. Este es un consejo muy popular y que funciona bien. Si te haces a la idea de que tienes menos de lo que en realidad posees, podrás conservar el extra para formar un ahorro. No estamos diciendo que te prives de cosas esenciales como comida, objetos de higiene personal, material para tus clases, etc. pero sí puedes pensar dos veces antes de salir todos los fines de semana a lugares caros o consumir dos bebidas en lugar de solo una en tu cafetería favorita. Tú mejor que nadie sabes qué es lo que puedes dejar.

Nunca gastes más de lo que tienes.

  1. Haz las cosas tú mismo. Puede ser divertido. Sabemos que a veces el tiempo nos apremia pero si tú mismo lavas tu ropa, cocinas, te haces tu propio manicure, etc., te sorprenderás de cuánto podrás ahorrar. La mayoría de los servicios te cobran un excedente debido al valor de su tiempo y mano de obra, pero si haces las cosas tú mismo, no tendrás por qué pagar este precio. Imagina cuánto te ahorrarías si decides preparar tu café todas las mañana en lugar de comprar uno en alguna cafetería.

Esto aplica no sólo para la comida y lavandería, si deseas dar obsequios y detalles a tus familiares, amigos o conocidos, o deseas decorar tu espacio con novedosos adornos, recurre a Pinterest o algún blog que te diga cómo hacer increíbles manualidades con materiales reciclados y muy poco presupuesto. Cuidarás al ambiente y tus amigos apreciarán el detalle.

  1. Recicla. Hay cosas que puedes usar dos veces o que puedes utilizar en menor cantidad. Raciona tus productos para calcular lo que puedes gastar en el mes y si puedes guardar para el siguiente, o utiliza las cosas más de una vez para que no tengas que comprar algo nuevo cada mes, sino por ejemplo, cada tres meses.
  2. Lleva las cuentas. Ya sea en una app en tu teléfono, un documento de Excel o una pequeña libreta, llevar la cuenta de lo que gastas cada día y lo que te queda en tu cuenta te ayudará a que el fin de la quincena no te sorprenda sin dinero. Esto también te ayudará a mantener el control de cómo llevas a cabo tu presupuesto.
  3. Presupuesta con base en un objetivo. Cuando tienes un objetivo sobre qué comprar o para qué ahorrar, guardar dinero para lograrlo es más fácil. ¿Viste un libro que simplemente no puedes dejar de tener? Fíjate en cuánto cuesta, cuánto tendrías que ahorrar cada quincena y por cuánto tiempo para comprarlo, sin que te prives de lo esencial en el proceso, y mantente concentrado en el premio (el libro).
  4. Compra inteligentemente. A veces, tenemos otras opciones a la hora de comprar, como comprar objetos de segunda mano en buenas condiciones, en lugares que tal vez no nos quedan tan cerca pero que a la larga nos ahorrarán mucho dinero, o simplemente, saber en qué época del año comprar cierto objetos para aprovechar las rebajas. Comparar calidad y precio antes de comprar algo nos puede ahorrar mucho dinero y sólo nos quitará un poco de tiempo al investigar.

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Que no te de pena aprovechar las ofertas. Los cupones, promociones, concursos, descuentos de estudiante y ofertas funcionan de maravilla si los utilizas con inteligencia. Analiza los cupones de tu agenda y guarda los que en realidad ocupes y cambia los que no por unos que te sirvan, participa en concursos de radio y otros donde se ofertan cosas gratis o con descuento (sólo asegúrate de que no le das tus datos a sitios poco confiables), colecciona los códigos de promoción o guarda los tickets con promociones para tu próxima visita. Verás que aunque parezca que ahorras poco por hacer una de estas cosas, cuando las juntas, el ahorro se hace significativo.

  1. Si es gratis, mejor. Si puedes encontrar algo en Internet (de manera legal), conseguirlo prestado o en la Biblioteca de la uni, por ejemplo, evalúa si de verdad quieres comprarlo o utiliza las instalaciones del campus para estudiar, hacer ejercicio, etc. A veces no es necesario gastar, sólo investigar un poco si podemos conseguir estas cosas gratuitamente.
  2. Comparte. Compartir los gastos es otra forma de ahorrar y acercarte más a tus compañeros de cuarto. Pónganse de acuerdo en comprar las cosas a granel (por paquete es más barato), pagar un solo servicio que usarán todos (una cuenta de Netflix con varios usuarios), utilizar sólo un vehículo para transportarse, etc. Si planean juntos y analizan en qué pueden compartir los gatos, seguramente encontrarán un par de cosas en las que pueden ahorrar con ayuda mutua.
  3. Pon atención a los eventos en tu campus. La uni te ofrece muchas facilidades a un menor o nulo costo. Si te gustaría ir al cine, aprovecha nuestro Cineclub, si quieres disfrutar de un concierto u obra de arte, consulta nuestra cartelera cultural o disfruta de un evento deportivo en nuestras instalaciones. Evalúa las opciones para ver en qué puedes ahorrar.
  4. Véndenlo todo. Bueno, no todo, pero sí lo que ya no utilices y que esté en buenas condiciones. No sólo podrás recibir dinero a cambio de algo que ya no te era útil, sino que podrás liberar espacio en tu dormitorio u hogar.
  5. Participa en las convocatorias. Ya sea de becas, concursos de ensayo, diseño, etc. Si resultas ganador de alguno de los primeros lugares, esto se traduce en dinero extra. Además, podrás practicar y ganar experiencia en ciertos ámbitos de interés para tu carrera o como actividades extracurriculares.
  6. Considera encontrar un empleo u oficio redituable. Si tu horario de clases, actividades en organizaciones estudiantiles, deportes y otros compromisos te lo permiten, considera conseguir un empleo de medio tiempo o un oficio que te permita ganar dinero extra, aunque sea poco. Verás que este poco cuenta en el esquema general de las cosas; además, trabajar en esta etapa te dará el beneficio adicional de obtener experiencia laboral mientras aún estás estudiando. Algo que a tus futuros empleadores puede parecerles muy benéfico.
  7. Saca buenas notas. Por increíble que parezca, esto te ahorrará mucho dinero. Esfuérzate y planea tus semestres con cuidado para no dar de baja o reprobar materias que tendrás que repetir eventualmente y por las cuales terminarás pagando el doble. Además, esforzarte en tu educación y aprendizaje te  ayudarán a adaptarte a la vida laboral después de la universidad con mucha mayor facilidad.

¿Te sirvieron estos consejos? Recuerda que para ahorrar durante tu etapa de estudiante universitario es necesario emplear algo de tiempo en buscar nuevas formas ingeniosas de ahorrar dinero, de esta forma, podrás terminar tus años de universitario sin deudas, con buenas experiencias y un conocimiento adquirido de manejar finanzas como el mejor de los adultos responsables. Recuerda que el secreto está en observar y conocer tu entorno para aprovechar las facilidades que se te ofrecen mientras aún te encuentras estudiando la universidad.

¿Tienes algún consejo o truco extra que compartir con tus compañeros? No dudes en incluirlo en nuestra sección de comentarios.