Concluimos clases este viernes y la temporada de exámenes finales del semestre ya está aquí.
Sabemos que durante el semestre has realizado tu mayor esfuerzo y trabajado para concluir este periodo escolar con excelentes resultados. Verás que después de estos días, la recompensa de meses de trabajo se materializará y pronto, podrás tomar un merecido descanso antes de continuar con tus estudios.
Sin embargo, antes de que eso pase, puede ser que estés experimentando cierto nerviosismo o temor por esta temporada. Además de tu trabajo y esfuerzo para prepararte para los exámenes, te sugerimos que pienses en lo siguiente para evitar estrés durante esta temporada.

Antes del examen:

Planea tu agenda de estudio con anticipación. No tiene caso estudiar toda la noche o la mañana antes de los exámenes finales. Como te dijimos, el trabajo realizado durante el semestre debe ser suficiente; esto es sólo un repaso más.
Recuerda que los exámenes finales abarcan todos los conocimientos adquiridos durante el semestre. Un horario de estudios realista y que te permita tiempo para relajarte un poco es lo más recomendable.
Descansa adecuadamente. Parte del éxito en tus exámenes será la atención y cuidado con la que respondas a cada pregunta. Para ello, deberás haber descansado al menos 8 horas la noche anterior para estar alerta durante tu examen.
A menos que no tengas otra opción, desvelarte una noche antes de tu examen no es recomendable para que tu concentración no se vea afectada.
Desconéctate. Olvídate de tu teléfono y redes sociales. Así, evitarás la tentación y estrés añadido de saber qué es lo que están haciendo tus amigos mientras estudias y querer participar de ello. Ya habrá tiempo para ponerse al día. Son sólo unos días.
Si no puedes concentrarte, piensa en tu meta. A veces es difícil concentrarse al estudiar, lo que puede tomarnos más tiempo para terminar de cubrir todo el material del semestre. Para que esto sea más fácil, piensa en tu meta o lo que harás al terminar tus exámenes, y sigue con tu estudio; si un tema te cuesta más trabajo que otro, déjalo para después y pasa al siguiente. La concentración regresará al realizar esto.
Piensa positivo. Puede parecer difícil y hasta inútil, pero funciona. Repetirte una y otra vez que te irá bien porque te esforzaste todo el semestre, estudiaste con anticipación y puedes concentrarte para responder, te dejará en un estado mental positivo para que los nervios no te traicionen en tu examen. Créetelo y visualízate teniendo éxito en tus exámenes.
No olvides alimentarte. Padecer hambre o sed durante el examen es sólo una distracción más; además, estar deshidratado o padecer falta de alimento también afecta a la concentración y la memoria. Realiza todas tus comidas en tiempo y forma y procura consumir frutas y verduras para que sus nutrientes ayuden a tu memoria.
No olvides tu rutina básica. Sabemos que, durante la época de exámenes finales, cada minuto cuenta. Sin embargo, no es recomendable olvidar aspectos importantes de tu día a día, esto te ayudará a sentir que los finales son sólo otra etapa más de tu vida, y pronto pasarán.
Realiza algo divertido. Sólo por 15 o 20 minutos. Este descanso ayudará a aumentar la productividad de tu mente posteriormente.
Aléjate del estrés. A veces, nuestro entorno nos causa mayor estrés. Si este es tu caso y consideras que estar rodeado de gente nerviosa y estresada por los exámenes te está poniendo más nervioso, tómate un tiempo a solas y prepárate para tu examen a tu propio ritmo.

Realiza alguna actividad física. Liberar endorfinas ayuda a la relajación. Corre, ve al gimnasio, da un paseo en bicicleta por 20 minutos o media hora mientras te concentras en la actividad física que realizas y nada más. Verás que tu concentración estará al máximo después.
No abuses de la cafeína y otras bebidas para mantenerte alerta. A veces, los ingredientes de estas bebidas pueden ponerte más nervioso si los consumes en exceso.
No te sabotees. Has estudiado por muchos años. Tú sabes lo que te funciona y lo que no; evita realizar cualquier hábito que te demore o dificulte tu tiempo de estudio.
Tómate un respiro. Sí, antes del examen. Tomarte un tiempo para relajarte evitará que llegues nervioso al examen. No hagas nada y trata de no pensar en el examen durante unos cinco minutos; olvida la tecnología y cualquier otra cosa. Esto te ayudará a calmar tu mente para concentrarte en el examen. Respira profundamente y mantén tu perspectiva; los exámenes son muy importantes, pero no es lo más importante de tu vida. Estás a un paso de concluirlos.

Durante el examen:

Escribe tranquilo y pausado. Lee con atención las preguntas, piensa exactamente en lo que responderás y mantente consciente de lo que estás escribiendo.
Consulta el tiempo que tienes, pero no demasiado. Si estás consultando tu reloj constantemente, te distraerás, ocuparás más tiempo de examen consultando el rejo que respondiendo y te preocuparás más. Te recomendamos consultarlo al inicio, a la mitad del examen y un poco antes de terminar.
No te presiones. Evita pensamientos como “apúrate”, “debiste estudiar más”, “eso me pasa por…”. Piensa únicamente en la pregunta que tienes enfrente y deja cualquier distracción interna o externa a un lado.
No te claves. Si una pregunta te está tomando demasiado tiempo o te parece muy difícil recordar su respuesta, sigue con las otras y regresa a contestarla cuando termines el resto del examen.
Confía. Ya estudiaste y trabajaste todo lo que te fue posible durante el semestre y un poco antes del examen. Tú tienes los conocimientos necesarios para responder, sólo debes tomarlos y utilizarlos.
Da lo mejor de ti. A pesar del resultado, recuerda que tu mejor esfuerzo es suficiente. Cuando obtengas tus resultados podrás saber qué pasos tomar para que en un futuro mejores tu puntaje.
¿Tienes algún otro consejo? Compártelo con nosotros en la sección de comentarios para ayudar a otros estudiantes a estar tranquilos durante sus exámenes.