Dra. Elitania Leyva Rayón

Directora académica del Departamento de Economía

elitania.leyva@udlap.mx

 

La Neuroeconomía es cada vez más relevante en el estudio de la toma de decisiones de los individuos, analizando la habilidad que poseen para procesar diferentes alternativas y seleccionar la que ellos consideran su mejor opción. Se trata de una disciplina que estudia la conducta económica a través del análisis científico de las funciones cerebrales, utilizando métodos de investigación de la neurociencia, la psicología social y la psicología cognitiva. A partir del uso de herramientas provenientes de estas disciplinas, la Neuroeconomía trata de explicar la conducta humana desde diferentes perspectivas. Por ello, es importante describir brevemente estas disciplinas. Por un lado, la neurociencia busca entender los procesos a nivel celular y molecular mediante los que el cerebro produce actos de comportamiento específicos, es decir, estudia la relación trascendental entre el cerebro y el comportamiento, explicando la conducta en términos de actividades del encéfalo y determinando cómo actúan millones de células nerviosas para producir la conducta y cómo éstas están influenciadas por el medio ambiente.

En general, la neurociencia estudia la manera en la que millones de neuronas del sistema nervioso generan y transmiten impulsos nerviosos, y cómo cada una de ellas transmite la información, creándose una red de enlaces neuronales que estimulan el pensamiento y la conducta. Por otro lado, la psicología social es el estudio de cómo el comportamiento, los pensamientos y los sentimientos de las personas son influidos por la presencia real o imaginaria de otras personas, mientras que la psicología cognitiva estudia los procesos mentales implicados en el conocimiento, mediante el análisis de los mecanismos básicos por los que se genera el conocimiento, como la percepción, la memoria, el aprendizaje, la formación de conceptos y el razonamiento lógico.

Por su parte, la Economía es el estudio de como la sociedad distribuye sus recursos, que son escasos, entre sus miembros por medio de las acciones conjuntas de hogares y empresas. También estudia la manera en la que los individuos toman sus decisiones y cómo se interrelacionan entre sí. La Neuroeconomía surge como la combinación de la economía y neurociencia, además de la psicología social y la psicología cognitiva. De manera que la Neuroeconomía estudia la relación entre lo que sucede en el cerebro humano durante la toma de decisiones y la conducta de los individuos. También analiza el papel del cerebro cuando los individuos evalúan decisiones, categorizan los riesgos y las recompensas e interactúan entre sí. Por tanto, se trata de una disciplina científica que crea un puente entre la investigación neurocientífica y la teoría económica, a través de la investigación de las bases neuronales de juicio y teniendo en cuenta factores del comportamiento social en la toma de decisiones. Además, se basa en métodos y técnicas avanzadas para examinar el ejercicio y el desempeño cerebral, como los perfiles genéticos, los análisis de química sanguínea, los electroencefalogramas, los análisis hormonales, los estudios de actividad neuronal, test y medidas conductuales, la manipulación a partir de psicofarmacología, y las imágenes de actividad neuronal, entre otros. ¿Cómo es que el cerebro posibilita a la mente para tomar decisiones económicas? Los neuroeconomistas responden a esto a partir del estudio de los procesos que se desarrollan en el cerebro y que están asociados con la formación de creencias, la percepción de las actuaciones previstas y la elección efectiva, afirmando que la conducta de los individuos es más intuitiva que racional.