Juan Mauricio Audirac Camarena

Profesor de tiempo completo del Departamento de Diseño de la Información

mauricio.audirac@udlap.mx

 

El autoritarismo político que significó la toma de poder de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos de América, hace ya más de dos años, ha tenido un fuerte impacto en la postura de lo que una marca debe transmitir a sus consumidores. Históricamente una marca no tomaría el riesgo de alienar a sus posibles consumidores mostrando abiertamente una postura política. Su objetivo principal era –y es– venderte algo de alguna u otra manera. Las cosas han cambiado en los últimos años.

El hecho de que empresas como Starbucks, a raíz de las políticas migratorias de Trump, expresara su deseo de contratar a diez mil inmigrantes no legales; que Airbnb ofreciera alojamiento gratuito a refugiados, nos hace cuestionarnos si realmente estamos observando un frente claro sobre los valores que quiere mostrar una compañía o es simplemente un acto oportunista ante una situación sumamente delicada.

De acuerdo a la revista FastCompany, la patológica postura de Trump de mentir, ha forzado de cierta manera a que las marcas se vean obligadas a decir la verdad. El consumidor espera que los productos que compra sean transparentes en todos los sentidos, teniendo mayor acceso a información de dónde y cómo han sido producidos. Las marcas que logren tener una mejor comunicación con sus consumidores serán de alguna manera las que logren tener una mejor aceptación en el futuro. La honestidad estará por encima de todo.

Ante la negación de Trump sobre los efectos del cambio climático, los retos que enfrentan las marcas desde el punto de vista de la publicidad son sumamente interesantes. Adam Stone en su libro Unbrandable nos describe una nueva generación de consumidores cada vez más escépticos de afiliarse a una marca en particular. Un tipo de consumidor sumamente alerta sobre los efectos que tendría el consumo de productos en el medio ambiente.

Este nuevo tipo de consumidores ha hecho reflexionar a muchos despachos de diseño cómo debe ser el branding de una marca en los próximos años. Los icónicos logotipos de Nike, Apple o Facebook, por mencionar algunos, simbolizan el poder de una corporación global. Actualmente existe la tendencia de que una marca no sea representada por un símbolo en particular y que sea el nombre por sí solo el que sea el identificador de la misma.

Las nuevas estrategias de branding recurrirán cada vez más a la utilización de tecnologías como la realidad virtual o los asistentes de voz, quienes serán el primer contacto con el consumidor y no necesariamente a través del reconocimiento de un logotipo o campaña publicitaria. Apenas estamos viendo la punta del iceberg.