Dr. Manuel F. Suárez Barraza

Director académico del Departamento de Administración de Negocios Internacionales

manuel.suarez@udlap.mx

 

¿Por qué los mexicanos discutimos tanto de un tema? ¿Por qué se discute de temas que no conoces y opinas, tanto en el trabajo como en la vida cotidiana? La respuesta probablemente esté centrada en nuestra genética o en nuestra mezcla de razas de indígenas y españoles. No obstante, este artículo no intenta entender en ningún momento el origen de ambas preguntas. De hecho, lo que busca es reconocer que esa realidad existe y no ayuda mucho a los trabajadores mexicanos al momento de realizar sus tareas.

Brindemos un ejemplo para explicarlo mejor. Imaginemos que determinado jefe de área le brinda a uno de sus colaboradores o empleados una instrucción: «elabórame de favor el plan de compras de insumos de esta semana». El empleado o colaborador responde a lo siguiente: «pero, ¿por qué yo?, y yo tengo mucho trabajo… yo nunca lo hecho… deberías dejarlo a otra persona, porque yo creo que debería hacerlo otro compañero, porque… por esto… por esto otro…». Y el empleado, comienza a generar una serie de argumentos de resistencia y discusión evitando en todo momento realizar la actividad. Podrá ser pereza, desidia, o simplemente una actitud negativa de que el empleado «no lo quiere hacer».  Si este es el escenario de trabajo, la mejora continua estará muerta en esta organización de ejemplo.

Ahora bien, invito al lector a que veamos el otro escenario, donde reina la acción para la mejora. Nuevamente la pregunta por parte del jefe del área: «elabórame de favor el plan de compras de insumos de esta semana». Respuesta con enfoque en la acción del empleado: «Claro jefe… será interesante aprender a hacer este tipo de reportes». El siguiente paso después de esta fase son las instrucciones específicas del jefe en forma de entrenamiento para que el empleado pueda realizarlo. Sucesivamente, el empleado comprende el proceso y realiza el reporte, es decir, entra en acción. A este tipo de ciclos en el que el empleado recibe información, la procesa y la comprende, para finalmente, realizar la acción o ejecutarla, se le conoce como: RIZO SIMPLE (Single loop). En términos sencillos, una «rutina de trabajo simple» centrada en todo momento en la acción.

La palabra «mejora» viene del latín meliolare que significa «que progresa»; la acción es la clave del progreso, cambio y aprendizaje. Si aprendiéramos como mexicanos a tener un mayor enfoque en la acción, es decir, en hacer cosas, aprenderíamos mucho más, resolveríamos más problemas, y dejaríamos atrás tantas y tantas discusiones sin sentido, que afectan mucho las decisiones de las organizaciones de nuestro país. Es fundamental hacer las actividades que tenemos que realizar en los procesos de trabajo para poder continuar mejorando en todo momento los productos y servicios de las organizaciones mexicanas.