Dr. Roy Núñez

Profesor de tiempo completo del Departamento de Economía

roy.nunez@udlap.mx

Estudios recientes elaborados por Campos-Vázquez y Núñez (2015, 2019) para el caso mexicano, sobre el impacto de la obesidad en los salarios, van en línea con lo observado en otros países. A saber, la obesidad y el sobrepeso tienen efectos negativos en el empleo y el salario, sin embargo, este efecto sólo se mantiene de manera clara en los salarios de las mujeres. Es decir, a medida que los hombres y las mujeres ganan peso (obesidad y sobrepeso), los salarios de las mujeres mexicanas caen rápidamente mientras que en el caso de los hombres los salarios se mantienen.

Los autores encuentran que un incremento en una desviación estándar en el IMC (índica de masa corporal) trae como resultado una reducción del 16% en los salarios por hora de las trabajadoras mexicanas. En otras palabras, una ganancia de peso penaliza –en promedio– a las trabajadoras con cincuenta dólares americanos mensuales menos en comparación con aquellas en su peso normal. Si se comparan estos resultados con la relación que existe entre los años invertidos en escolaridad y las ganancias en ingresos laborales (retorno de la educación), los datos encontrados revelan que esta pérdida en salarios es equivalente a 2.5 años de escolaridad. Es decir, la ganancia en peso para las trabajadoras mexicanas es similar a dejar de estudiar por ese periodo de tiempo.

Campos-Vázquez y Núñez (2015, 2019) muestran que los valores encontrados son, por lejos, superiores a los observados en países desarrollados. Esto debe llamar nuestra atención sobre las acciones de política que se deben tomar a fin de evitar que esta brecha salarial entre hombres y mujeres siga incrementándose. De igual manera, si el efecto sólo se concentra en mujeres, queda abierta la necesidad de determinar cuánto de esta posible pérdida salarial se debe a la auto-selección de las mujeres a empleos donde la apariencia física no es un problema y cuánto se debe a un fenómeno de discriminación laboral donde la apariencia de las mujeres y el estigma del rol de género pesa más que las habilidades que éstas posean. Lo que queda en evidencia hasta el momento es que una política clara de salud en el trabajo resulta fundamental si lo que deseamos es no seguir perdiendo productividad en nuestra fuerza laboral.

Referencias:

Atella, V., Pace, N., y Vuri, D. (2008). Are employers discriminating with respect to weight?: European evidence using quantile regression. Economics & Human Biology, 6(3), 305–329.

 

Averett, S. (2014). Obesity and labor market outcomes. IZA World of Labor.

 

Campos-Vázquez, R. y Núñez, R. (2015). La relación de la obesidad con el empleo y los salarios en México. Coyuntura Demográfica, (8), 71- 78.

 

——————–. (2019).  Obesity and labor market outcomes in Mexico. Estudios Económicos.

 

CONAPRED. (2011). Encuesta nacional sobre discriminación en México ENADIS 2010. CONAPRED México.

 

OECD (2017). Health at a Glance 2017. OECD Indicators. París: OECD Publishing.