Dra. Elitania Leyva Rayón

Profesora de tiempo completo del Departamento de Economía

elitania.leyva@udlap.mx

Investigaciones en neurofinanzas han encontrado importantes sesgos cognitivos en los participantes del mercado financiero, los cuales afectan sus estrategias de inversión y su toma de decisiones financieras. Uno de estos sesgos es el llamado «efecto encuadre». Para ilustrarlo, suponga a un individuo que recibe una cantidad fija y debe escoger entre una opción segura y una con riesgo. El individuo recibe $1,000 dólares y debe escoger entre: opción (1) ganar $400, u opción (2) jugar una lotería con una probabilidad del 75% de perder los $1,000 y una probabilidad del 25% de ganarlos. La opción (1) también puede encuadrarse como pérdida (perder $600 de los $1,000).

En promedio, los resultados de este experimento muestran que cuando la opción (1) se encuadra como ganancia (ganar $400) la mayoría prefiere lo seguro, pero cuando esa misma opción se encuadra como pérdida (perder $600 de los $1,000) entonces la mayoría prefiere lo riesgoso, es decir, la opción (2). Así, la evidencia indica que las personas son adversas al riesgo en situación de ganancia, pero propensas al riesgo en situación de pérdida, aunque se trate de la misma situación, pero presentada de otra manera.

El efecto encuadre se refiere a esta inconsistencia en el comportamiento. No obstante, no todas las personas son susceptibles a este efecto, ya que hay individuos que siempre tienden a ser adversos al riesgo o propensos al riesgo independientemente del encuadre. Por otro lado, hay estudios en neurofinanzas que investigan la información asimétrica existente entre los operadores financieros y su efecto durante el proceso de negociación. En este sentido, Bruguier, Quartz y Bossaerts (2010) estudian a operadores financieros con información incompleta que basan sus estrategias de inversión sólo en su «intuición». Analizan la actividad cerebral de los operadores financieros mientras éstos observan y predicen movimientos bursátiles de activos creados con datos de la plataforma financiera del Instituto Tecnológico de California (Caltech). Encuentran evidencia que confirma la habilidad de operadores no informados para realizar pronósticos sólo mediante la observación del proceso de negociación. De esta manera, operadores sin información analizan intuitivamente las variaciones en los precios de los activos con el fin de pronosticar movimientos bursátiles. Por otra parte, mencionan que la ansiedad es una emoción que siempre está presente en los operadores financieros. Señalan que elevados niveles de ansiedad pueden alterar la percepción del riesgo en los activos y/o generar una excesiva negociación en los mercados. Además, la ansiedad también puede llevar a los operadores a incurrir en mayores riesgos cuando los mercados presentan episodios de alta volatilidad. Por lo anterior, conocer los sesgos cognitivos que enfrentan los participantes del mercado financiero, analizar el proceso de negociación bajo un contexto de información asimétrica y observar los niveles de ansiedad que se activan durante la negociación financiera, proporciona un conocimiento más profundo sobre el funcionamiento de los mercados financieros, ya sea como clientes, intermediarios financieros o como investigadores académicos.