Plantearnos objetivos, especialmente durante el primer mes del año, es algo muy común para cumplir con éxito cualquier meta en nuestras vidas: terminar nuestros estudios, ejercitarnos, ahorrar para un viaje o artículo, concluir un proyecto… Lo que necesites.

Por ello y ya que enero está en curso, compartimos contigo estos consejos que te ayudarán a crear nuevos hábitos que duren más allá de febrero, y así, llegar a tu meta en diciembre.

Plantea una meta clara. ¿Quieres competir en un maratón? Con perseverancia y apoyo, puedes hacerlo. Si visualizas claramente tu meta, será más fácil dividirla en objetivos y tareas que te ayuden a llegar a ella. La claridad en esta meta también te ayudará a no perder de vista el objetivo final.

Paso a paso. Correr un maratón (40 kilómetros) no sucederá de la noche a la mañana. Divide los grandes sueños en pasos pequeños y viables en tu día a día. Estos “pequeños pasos” te llevan hacia tu objetivo final y verás que, en realidad, han sido, grandes avances. Comienza con lo más fácil, correr un kilómetro; disfruta de lograr esto y comienza a superar tus propios avances. Si necesitas ayuda de un entrenador o apoyo, dependiendo tu meta, es el momento de incluirlo.

Analiza por qué no has podido hacer un cambio. De lo contrario, puede ser difícil reunir suficiente energía y voluntad para lograrlo. Cuando estés considerando un cambio, analiza las ventajas y desventajas, y motívate con los beneficios de realizar cambios en estos hábitos. Participar en aspectos agradables de un comportamiento poco saludable, sin el comportamiento en sí, también ayuda; busca formas más saludables de hacer lo que te gusta. Si no, estarás trabajando con el viento en contra y es menos probable que experimentes un éxito duradero. Como comer más saludable, puedes buscar versiones sin azúcar o gluten de tus postres y platillos favoritos para reducir las calorías y sustancias dañinas para tu cuerpo.

Comprométete. Hazte responsable mediante una promesa escrita o verbal a las personas a las que no deseas defraudar. Eso te animará a atravesar puntos difíciles. ¿Quieres más apoyo? Puedes hacer pública esta promesa en Facebook, un tweet a tus seguidores o en grupos de personas con objetivos afines, en línea.

Celebra tus logros. Anímate a ti mismo a seguir adelante, haciendo una pausa para reconocer el éxito mientras marcas los pasos pequeños y grandes en el camino hacia tu meta. Reproduce tu melodía favorita cada vez que alcances los 5.000 metros, pídele a tus familiares y amigos que te animen, etc.

Aprende del pasado. Cada vez que no se te sea posible hacer un cambio, considéralo un paso hacia tu objetivo. Cada intento sincero representa una lección aprendida. Cuando tengas un problema, tómate un momento para pensar en lo que funcionó y lo que no funcionó. ¿Quizás asumiste un desafío demasiado grande? Si es así, reduce la escala a un desafío menos ambicioso o divide el más grande en pasos más pequeños. Si dedicar 30 minutos a una caminata nunca parece funcionar en los días más ocupados, desglosa eso en intervalos de 10 minutos: uno antes del trabajo, uno durante el almuerzo y el otro después del trabajo, por ejemplo.

Valora lo que haces. Olvídate de la perfección. Fíjate en terminar ese maratón, no en correrlo. Si compites para completar, serás un ganador incluso si terminas caminando tanto como corres. Cualquier actividad es siempre mejor que ninguna. Si tu objetivo para el martes es un entrenamiento de 30 minutos en el gimnasio, pero solo logras hacer 10 minutos, siéntete satisfecho por eso. Por hoy es suficiente. Tal vez mañana será mejor.

¿Te han servido estos consejos? Comparte con nosotros los tips que te han sido útiles para lograr tus metas, y recuerda: lo más importante no es tener objetivos, sino realizar acciones para lograrlos. Y si vas a hacer ejercicio u otra actividad, no olvides seguir las normas de sana distancia y salubridad.