Doctora Reyla Areli Navarro Cruz, profesora del Departamento de Actuaría, Física y Matemáticas

reylaa.navarro@udlap.mx

¡Aaay hija, … te vas a morir de hambre!. Esa fue la reacción de mi madre cuando le dije que quería estudiar Matemáticas, y la verdad, la imagen de un científico flaco y distraído es lo que menos se asemeja a mi persona. En realidad he tenido muchas satisfacciones personales al haber elegido esta carrera, en investigación, en docencia, trabajando con jóvenes y viajando a muchas partes del mundo.

Pero… ¿en dónde trabajan los matemáticos?, pues aunque no me lo crean, siempre hay trabajo para los matemáticos, al parecer, nos quieren porque sabemos “modelar”, y por favor ¡no se imaginen a Heidi Klum!, me refiero a plantear y resolver problemas, encontrando soluciones óptimas a problemas reales. Tengo algunos ejemplos para compartir con ustedes, un amigo mío, algebrista, trabajó en un banco azul en el sistema de seguridad de tarjetas bancarias utilizando Teoría de Códigos, un exalumno nuestro es jefe de investigación financiera en un banco rojito, hay una empresa canadiense de asesoramiento financiero donde trabajan no solo matemáticos de muchas partes del mundo sino también físicos, químicos, etc., en México hay matemáticos trabajando en PEMEX, INEGI, SAT, en universidades de todo el país, en la banca de otros colores, en gobierno, en diversos corporativos o en consultoría.

En pocas palabras, un matemático es un profesionista que aplica sus conocimientos para comprender y mejorar la situación de algún problema, basándose en resultados cuantitativos y exactos que brindan apoyo a los procesos productivos mediante el análisis cuantitativo de datos, y que también trabaja como investigador en otras áreas como genética, medicina, conservación de especies de fauna y flora (¿cómo creen que se salvó el tequila en México?), en compañías petroleras, compañías de consultoría, instituciones que desarrollan software, organismos gubernamentales y no gubernamentales, instituciones del sector financiero nacionales e internacionales y centros de investigación.

Yo, en particular, he trabajado en microfinanzas, modelando la eficiencia de  instituciones microfinancieras en México, y aunque al principio me pareció un problema muy difícil, pues no es mi área (siempre decimos eso cuando no tenemos idea de por dónde empezar), resultó un trabajo de lo más interesante al trabajar de manera interdisciplinaria.

Como pueden ver, las áreas de aplicación de las matemáticas son tan variadas, que en realidad siempre hay trabajo para un matemático y los presagios de mi madre, ¡gracias al cielo!, no eran ciertos.