Por: Dra. Miriam Trápaga Ortega

Profesora de Tiempo Completo del Departamento de Psicología en la UDLAP.

psicologia-organizacional-1Desde su surgimiento, la Psicología Organizacional ha situado a las personas en el centro de las estrategias de las Organizaciones. Sin embargo, hoy en día, términos tales como aprendizaje, conocimiento, innovación, trabajo en equipo, liderazgo efectivo, son casi palabras mágicas, que muchos asocian directamente al éxito de las organizaciones a principios del siglo XXI. Todas estas palabras se refieren a facultades humanas, que no están directamente relacionadas con los procesos, estructuras o tecnologías que emplean las Organizaciones.

Los significativos y rápidos cambios que han tenido lugar en esta primera década del siglo XXI en los contextos laborales, caracterizados por un incremento de los efectos de la globalización (diversidad y complejidad de la tecnología, carácter distribuido y complejo del trabajo, incertidumbre, impredictibilidad de los escenarios económicos, políticos, financieros y empresariales) han acabado por impactar en la reformulación del papel del psicólogo organizacional.

Tomemos solo un ejemplo, las nuevas formas de trabajo (NFT): teletrabajo, la tercerización o outsourcing y los contratos a término fijo son algunos ejemplos de estas “novedades”. Estas NFT cambian la dinámica de las organizaciones y, sobre todo, la dinámica de las relaciones entre la organización y sus empleados, los procesos de socialización. No nos podemos conformar con tales novedades y solo asumir que “son estrategias novedosas” que emplea el sector empresarial para eficientar su labor, por el contrario, debemos alertar a la dirección de la organización que estas “novedades” llevan a sus empleados de una situación de seguridad (“gracias a tener trabajo”) a una situación de inseguridad e incertidumbre (“a pesar de tener trabajo”). ¿Cómo generar identidad y sentimientos de pertenencia en estos trabajadores? ¿Cómo fortalecer la Cultura Organizacional?

Identificar tales consecuencias, contribuir a promover sus fortalezas y destacar sus debilidades, es la senda que deben recorrer los psicólogos organizacionales, siendo más multifacéticos, aportando a la compañía en la que nos desempeñamos más de lo que se nos pide, darle valor agregado a todas nuestras tareas, desde una toma de postura crítica y reflexiva.