Dr. Carlos Patiño Gómez

Profesor de tiempo completo del Departamento de Ingeniería Civil y Ambiental

carlos.patino@udlap.mx

El cambio climático se presenta como uno de los retos más importantes de la humanidad, que requiere identificar e implementar diversas medidas que conlleven a enfrentar los efectos negativos que este fenómeno tiene en diversos sectores. Muchos estudios sobre la generación de escenarios climáticos en México coinciden en señalar que se presentarán en el territorio mexicano, con distinta intensidad y frecuencia, variaciones de temperatura y precipitación, que a su vez afectarán la disponibilidad del recurso hídrico para distintos usos en las cuencas hidrológicas. Se espera que estas modificaciones en los regímenes de precipitación, escurrimiento e infiltración, traigan como consecuencia diversas variaciones en el almacenamiento del agua, tanto superficial, como subterránea, en volumen y tiempo. La variabilidad hidrológica impactará también el medio ambiente asociado al recurso hídrico en diversos cuerpos de agua, tales como ríos, lagos, embalses artificiales, lagunas costeras y humedales, así como también la infraestructura hidroagrícola, urbana y rural, donde se deberán replantear los criterios de diseño bajo estas nuevas condiciones.

Con base en los escenarios climáticos regionalizadas de precipitación y temperatura en México, desarrollados en el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua, se concluye que para finales del presente siglo (2061-2090), los estados del noroeste de México tienden a presentar un descenso de precipitación en la temporada invernal, con reducciones de alrededor del 15% con relación al período de referencia base 1961-1990. Para los estados del sureste, los modelos de circulación general océano-atmósfera comúnmente utilizadas a nivel mundial no coinciden en la tendencia en cuanto a la precipitación se refiere.

Con relación a la temperatura de superficie, en todos los escenarios climáticos generados se proyectan anomalías positivas en la temperatura del territorio mexicano para el siglo XXI, con respecto al periodo base. Durante la temporada de verano hacia finales del presente siglo, se espera que las anomalías de temperatura máxima sobrepasen los 5° C en algunas zonas locales de México, considerando el escenario más crítico.

Bajo estas condiciones, es importante llevar a cabo o actualizar una serie de estudios de vulnerabilidad hídrica en diversos sectores, entre los que se pueden mencionar el agrícola, calidad del agua, escurrimiento superficial, el sector social, entre otros, que permitan identificar medidas de adaptación para hacer frente a la problemática asociada al cambio climático. Los estudios mencionados y las acciones a considerar son parte de la temática de la Cátedra UNESCO en Riesgos Hidrometeorológicos, recientemente otorgada a la Universidad de las Américas Puebla.

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