Dra. Elitania Leyva Rayón

Directora académica del Departamento de Economía UDLAP

elitania.leyva@udlap.mx

 

Una persona que intenta hacer de todo termina por hacer nada, el clásico: «aprendiz de todo, maestro de nada». Para que una empresa incremente la productividad de sus trabajadores, debe incentivar la especialización de los mismos, es decir: asignarle a cada trabajador una sola actividad específica para que la domine, lo que eventualmente aumentará su productividad y la empresa logrará alcanzar «economías de escala», disminuyendo los costos en la producción (en la producción de un bien o servicio, la propiedad por la cual el costo total promedio a lo largo del tiempo disminuye conforme aumenta la cantidad producida, se conoce como economías de escala).

Por tanto, las economías de escala surgen cuando los mayores niveles de producción permiten la especialización de los trabajadores, haciendo que cada uno sea más productivo en una tarea específica. De esta manera, si una empresa quiere que sus empleados sean lo más productivos posible, debe asignar una tarea específica a cada uno con el fin de que se especialice en ella. No obstante, para que esto ocurra, la empresa debe tener un elevado número de empleados y, por consiguiente, un volumen amplio de producción.

Gracias a la especialización de los trabajadores, la producción será cada vez mayor y los costos menores. Lo mismo ocurre con la producción de servicios, por ejemplo, en el servicio de comida rápida es común que haya tres o cuatro empleados detrás de un pequeño mostrador, y es justo la combinación de las especializaciones de estos empleados la que aumenta las unidades vendidas y, por tanto, el número de comensales satisfechos por el rápido servicio, ya que lejos de estorbarse entre ellos, cada uno tiene asignada una tarea específica que hace que aumente el número de pedidos atendidos.

Por otro lado, las deseconomías a escala surgen cuando la producción aumenta por encima del aprovechamiento de la especialización de los trabajadores y comienzan los problemas de coordinación entre gerentes y trabajadores, es decir, a medida que la empresa comienza a crecer, puede ocurrir que los gerentes sean menos competentes para dirigirla y mantener los costos en niveles bajos. Cuando eso ocurre, se deben hacer los cambios requeridos en la organización para que la producción que está aumentando no colapse debido a la mala gestión y a costos cada vez mayores. Los problemas de gestión aparecen cuando los beneficios de la especialización ya se han aprovechado, por lo que ha llegado la hora de cambiar y/o aumentar la estructura del organigrama.