Dra. Valeria Leal Ramírez

Directora académica del Departamento de Ciencias de la Comunicación

valeria.leal@udlap.mx

 

Ante la constante proliferación de contenidos mediáticos para plataformas tradicionales y digitales surge la necesidad del desarrollo de capacidades y habilidades para discernir entre la utilidad y relevancia de la información a la que nos exponemos. Muchos nos apresuramos a señalar los desaciertos de los medios de comunicación y de los creadores de los contenidos, pero poco nos detenemos a reflexionar en nuestra participación como consumidores y productores (prosumers) de la información masiva.

Entendemos por alfabetización para los medios, también denominada educación para la recepción crítica de los medios, a «la capacidad de comprender y utilizar el contenido de los medios de masas de manera eficaz y efectiva» (Baran e Hidalgo, 2005, p. 84).

Art Silverblatt, investigador y profesor de Media Literacy, en 1995, determinó cinco elementos fundamentales para el análisis del contenido mediático. A estos cinco puntos, Baran e Hidalgo (2005) añaden dos consideraciones indispensables para este proceso de evaluación de contenidos.

  1. Una conciencia de la repercusión de los medios
  2. Conocimiento del proceso de la comunicación masiva
  3. Desarrollo de estrategias para analizar y comentar los mensajes de los medios
  4. Comprender que el contenido de los medios ofrece conocimiento de nuestra vida y nuestra cultura
  5. La capacidad de disfrutar, entender y apreciar el contenido de los medios
  6. Comprensión de las obligaciones éticas y morales de los profesionales de los medios
  7. Adquisición de las habilidades de producción apropiadas y efectivas

Con cada avance en la tecnología cambia nuestra forma de relacionarnos con los medios, si dejamos de considerar la repercusión que tienen en nuestra vida, corremos el riesgo de no controlar nuestro consumo. Elegir escuchar un programa de radio, suscribirse a Netflix, Spotify o a cualquier otra plataforma digital, ver telenovelas, ir al cine, leer la columna de un periodista, comprar un Smartphone, y cualquier otra actividad relacionada con los medios tradicionales y digitales nos hace consumidores de éstos, así que estamos obligados a construir nuestra alfabetización mediática. Como universidad, tenemos la responsabilidad de formar a los futuros profesionistas de la comunicación en la recepción crítica para los medios, que no sólo se especialicen en los elementos técnicos del proceso, sino que profundicen en su papel de transformadores sociales. Alfabetización mediática no implicar disociarnos de todo con el entretenimiento que pueden ofrecer los contenidos, es entender que el consumo debe ser responsable y con conciencia de todas las implicaciones que los medios y sus mensajes tiene en nuestra vida.