Internet nos da acceso fácil a muchos recursos útiles para toda nuestra familia; sin embargo, también puede significar que tu computadora, tu información personal e incluso tus hijos queden expuestos a los peligros del mundo digital.

Por ello, te damos los siguientes consejos para cuidar la seguridad digital de tu familia:

Siempre asegura tu máquina. Mantén actualizado el software de seguridad, el sistema operativo, los programas con los que trabajas, navegadores web, aplicaciones y antivirus en todos los dispositivos que se conectan a Internet.

Aprende constantemente sobre la Web. Mantente al tanto de las nuevas formas de mantenerse seguro en línea y consulta sitios web de confianza para obtener la información más reciente. Posteriormente, compártela con tu familia.

Protege la información personal de tus hijos. Cuando la opción esté disponible, establece la configuración de privacidad y seguridad en los sitios web y aplicaciones para compartir información.

Fomentar la cultura de conectarse con cuidado. Es necesario recordarles a tus hijos que los enlaces en correos electrónicos, tweets, publicaciones y publicidad en línea son a menudo la forma en que los ciberdelincuentes obtienen acceso a su computadora.

Aprende sobre las funciones de protección de tu proveedor de servicios de Internet y el software que usan tus hijos. Puedes seleccionar sitios web aprobados, monitorear la cantidad de tiempo que pasan en línea o limitar las personas que pueden comunicarse con ellos.

Sé un buen “ciudadano” en línea. Lo que tú y tus hijos hacen en línea tiene el potencial de afectar a todos: en casa, en el trabajo y en todo el mundo. Evitar software pirata, descargar material del que no tienes derechos de autor, no navegar en sitios inseguros, entre otras, son solo algunas de las recomendaciones.

Involúcrate en la experiencia en línea de tus hijos. Mantente al tanto de su actividad en línea y apoya sus buenas decisiones; enseña a los niños a identificar sitios web, además de contenidos seguros y creíbles.

Ayuda a tus hijos a comprender que Internet tiene muchos beneficios, pero también muchos riesgos. Las cosas que podrían dañar su seguridad, reputación, amistades o perspectivas de futuro, no deben compartirse electrónicamente.

Y lo más importante, recuerda que todo lo que llegue a Internet se queda ahí, aunque parezca que lo has borrado.