Alejandro Corro UDLAP

Alejandro Corro Amador, estudiante de Administración de Empresas de la UDLAP, recorrió 3 mil quinientos kilómetros en bicicleta, para atravesar Estados Unidos desde la frontera con Canadá hasta la frontera de México, con el fin de motivar al uso de este medio de transporte.

El estudiante de la UDLAP, junto a su amigo Luis Alcalá, decidió hacer un viaje en bicicleta que no fuera fácil: cruzar México de lado a lado, pero por la falta de respeto al ciclista y la inseguridad optaron por hacerlo en otro país. Así trazaron una ruta para ir desde Vancouver hasta Tijuana, recorriendo toda la costa del Océano Pacifico. “Decidimos que si íbamos a hacer algo así, era buena idea darle un sentido e intentamos en nuestra página de twitter ir incentivando a las personas a usar más la bicicleta y el transporte sustentable”, expresó Alejandro Corro.

La travesía inició unos kilómetros más arriba de Seatle, Washington el 2 de junio. A partir de ahí rodaron por Portland, Los Ángeles, zonas boscosas y playas; nadaron en ríos naturales, durmieron entre árboles gigantes, vieron criaderos de llamas, un museo de aviones militares y se hospedaron con gente muy agradable. Pedalearon durante horas en dos subidas bastante empinadas y largas antes de llegar a San Francisco. No durmieron una noche por no encontrar un lugar para dormir, pues a pesar de llevar casa de campaña no encontraron el lugar idóneo para acampar. La penúltima ciudad que atravesaron fue San Diego y a 50 días de comenzar el recorrido, Tijuana fue el destino final.

Foto Boletin 296-1 En promedio recorrían diariamente 60 millas o cerca de 100 kilómetros, algunos días más otros menos; en un par de bicicletas Terek FX rodada 700, hibrida (combinación entre bicicleta de ruta y de montaña). Un medio de transporte que pesa alrededor de 20 kilogramos más aparte 20 kilos más de equipaje. “Tuvimos que modificar un par de cosas porque en el camino algunas partes está prohibido usar bicicletas, entonces tuvimos que modificarlo y agarrar otras rutas. También perdimos dos días por reparar las bicicletas, pero al final fue similar el recorrido”, afirmó el ciclista.

Actualmente Alejandro Corro junto a su amigo planean realizar un viaje por Europa, enfocándose en rodar desde el norte de Italia hasta Alemania y bajar a Portugal. “Es una experiencia muy diferente, esperábamos cierto nivel de dificultad, pero no podemos decir ni que fue más difícil ni más fácil, simplemente que fue diferente. Fue muy divertido, aunque tuvo sus momentos de estrés cuando no sabíamos lo que venía adelante del camino, de dónde dormiríamos, ni que comeríamos. Te tienes que ir preparado y creo que lo logramos en parte gracias a que juntos nos motivábamos a seguir”, comentó el estudiante de la UDLAP.