En el marco de nuestra exposición El hilo de la vida. Bordados 1994-2015 de Carlos Arias, Capilla del Arte te invita a Masculino/Femenino, su nuevo ciclo de Viernes de Cinexpectativas. En esta ocasión proyectaremos Transamérica, protagonizada por Felicity Huffman (Desperate Housewives) y ganadora de cerca de 30 premios internacionales y casi 20 nominaciones. La cita es este 21 de agosto en punto de las 6:30 p.m. La entrada es libre.

A propósito de esta película, te compartimos la reseña escrita por Fernando Turrent, estudiante de Literatura y prestador de Servicio Social de Capilla del Arte (2 Norte 6, Centro de Puebla).

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Lazos de familia

Mi cuerpo puede ser un trabajo en progreso,

pero no hay nada malo con mi alma.

Ante el constante cambio de situaciones sociales, la familia ha ido diversificando su misma concepción. Antes las familias sólo estaban conformadas por madre, padre e hijos; al paso del tiempo se han creado nuevas familias: familias adoptivas, familias de madres solteras o de padres solteros (monoparentales). Pero fue hasta los últimos años en que se ha vuelto cotidiano toparse con dos hombres o dos mujeres con hijos (familias homoparentales). Sobre todo éstas últimas se enfrentan a intolerancia, rechazo y a una lucha social y política pero también, a un conflicto interno producto de los mismos paradigmas sociales y la mirada de las “familias” de antaño.

En 2005, mismo año en el que el auge del cine independiente empieza a despuntar en la escena internacional, surge una película que nos dio la otra cara de la actriz Felicity Huffman y que mostró de una forma cruda, real, ruda, extraordinaria y dolorosa la vida íntima de un hombre que decide convertirse en una mujer, hasta que su hijo busca reencontrarse con la figura paterna ausente. Transamérica no sólo es un título con dos significados, el viaje y la transformación, sino que es la exaltación de la indecisión, de preguntarse sobre qué es lo correcto y del reencuentro entre dos figuras que sin saberlo llegan a ser similares. Bree no sólo es el resultado de lo buscado y deseado, sino que, al mismo tiempo, encarna ese rol que las nuevas familias están empezando a generar, la figura materna que llega a ser Bree para Toby, aunque al mismo tiempo sea la figura paterna biológica, a pesar de creer que Stanley ha quedado atrás y no volverá a serlo.

No solo se nos revela que el viaje a lo largo del país servirá como conducto para empezar y mejorar la relación entre padre e hijo, sino que vemos a dos seres que han sido rechazados o que han perdido el amor y el cariño por parte de su respectiva familia; la crudeza de lo que conlleva definir tu vida, el someterse a la vaginoplastia a costa de tu propia soledad y el temor que sufre un hijo al no encontrar a un padre en quién confiar. Sin embargo al final de una larga travesía, siempre encontramos que no importa lo lejos que estemos o lo cerca que nos encontremos, siempre regresaremos a esa familia que nos acoge y nos protege; Stanley y Bree son el reflejo de que se puede comenzar de nuevo y que ante la adversidad, el dolor, la sociedad y el “qué dirán” siempre se encuentran los lazos de familia.