Dra. Elitania Leyva Rayón

Directora académica del Departamento de Economía

elitania.leyva@udlap.mx

 

El análisis del desempleo es muy importante porque se trata de un indicador que se utiliza para medir la salud de la economía, por ejemplo, una tasa alta de desempleo (superior al 6%) es señal de estrés económico, pero una tasa baja (menor al 2%) puede ser señal de una economía sobrecalentada, es decir, podrían estarse explotando en exceso los factores de producción. Por lo anterior, conviene distinguir entre los diferentes tipos del desempleo y algunos conceptos básicos.

La fuerza laboral es el número de personas empleadas más el número de personas desempleadas. Para ser parte de la fuerza laboral, las personas deben de estar dentro de la población adulta, o sea, de la población en edad de trabajar, lo cual significa el número total de trabajadores potenciales dentro de una economía.

Sin embargo, las personas dentro de la población adulta que no tienen empleo y que no están buscando uno; no se consideran desempleadas, se consideran población inactiva debido a que no cumplen las dos condiciones de una persona desempleada: no tener empleo y estar activamente buscando uno. Por otra parte, existen tres tipos de desempleo referenciados en la economía: el desempleo friccional, el desempleo cíclico y el desempleo estructural.

El friccional es comúnmente de corto plazo y surge cuando una persona se encuentra entre dos empleos, por ejemplo, cuando una persona renuncia a una empresa (sin tener otro trabajo en puerta) de manera natural le tomará algún tiempo encontrar otro empleo (otro ejemplo son los recién graduados, aquellos que eran estudiantes de tiempo completo y que acaban de concluir su licenciatura estarán en este tipo de desempleo hasta que encuentren su primer trabajo).

El cíclico se refiere a la variación del número de trabajadores empleados y desempleados debido al ciclo económico, de modo que en periodos de recesión económica el desempleo aumenta debido a que las empresas despedirán a muchos trabajadores y/o no están contratando, mientras que en periodos de auge económico el desempleo disminuye dado que la economía está creciendo y las empresas necesitan más empleados.

El estructural se origina como consecuencia del progreso tecnológico y de los cambios en la estructura económica; al respecto, los robots en la industria automotriz, las compras de vuelos o reservaciones de hoteles en internet, las máquinas dispensadoras de bebidas y alimentos, las máquinas en los aeropuertos, las compras en el sitio web del supermercado, entre otros, son cambios tecnológicos que han desplazado a los trabajadores a otros sectores económicos que requieren mayor capital humano, ya que ahora se requieren personas que reparen los brazos robóticos y las máquinas dispensadoras de productos, que gestionen los sitios web de las empresas, y que continúen innovando los procesos productivos.

La medida más frecuente de desempleo es la tasa de desempleo, que se calcula como el número de personas desempleadas dividido entre el número de personas en la fuerza laboral.