Para mantener la seguridad y control de tu información digital, es necesario que respaldes tus datos constantemente. Por ello, te decimos algunos puntos importantes para que realices esta tarea con mayor facilidad:

Identifica tu método de respaldo. Puedes utilizar copias de archivo, sincronización o réplicas (mover manualmente la información).

De preferencia, respalda en dos o más lugares adicionales. Es recomendable tener más de una copia de tu información para asegurar que no se pierda y pueda ser reemplazada en caso del mal funcionamiento de tus dispositivos o algún otro incidente. Puedes respaldar tu información en la nube, a la vez que en un dispositivo de almacenamiento externo. Infórmate de todas las soluciones de respaldo disponibles.

Si usarás la nube utiliza el respaldo automático. Puedes realizarlo de forma manual al ingresar a la configuración de tu dispositivo, pero también puedes seleccionar la nube como el almacenamiento predeterminado de tu información, para que cada que tengas información nueva, se guarde allí automáticamente.

Haz un calendario. Puedes ponerte un recordatorio regular de manera diaria, semanal o mensual -según lo requieras-, para revisar que tu información reciente se guardó correctamente en la nube o para respaldar la información manualmente en otros dispositivos como discos externos o memorias USB.

Mantén un orden y prioridad. Clasifica tu información, divídela en carpetas y utiliza nombres y contraseñas que tengan sentido para ti y puedas recordar. Igualmente, si guardas grandes cantidades de información, es recomendable darle prioridad de respaldo a la que consideres más importante.

Verifica tus respaldos. A veces, respaldar no es suficiente; asegúrate de que tus respaldos no se encuentren dañados o que pueden recuperarse. Si no es así, respalda de nuevo.

Protege tus respaldos. Ya sea que estén en la nube o algún dispositivo externo, es importante que tus respaldos se encuentren en un lugar seguro, sin peligro de accidentes y de ser posible, protegidos con contraseñas.

Tu información es muy importante, es el producto de trabajo, tiempo y memorias acumuladas; protégela y respáldala.