Energías limpias, eje del XVIII CONIIQUAAE en la UDLAP

- “El mundo requiere de las energías limpias para ayudar al medio ambiente”: Investigadora del Instituto Mexicano del Petróleo.
En el marco de la celebración del 55 aniversario de la Escuela de Ingeniería de la UDLAP, se realizó el XVIII Congreso Nacional e Internacional de Ingeniería Química, Alimentos, Ambiental y Energía (CONIIQUAAE), un espacio de excelencia que tiene como objetivo complementar la formación académica de los estudiantes a través de conferencias impartidas por expertos en la materia, bajo la finalidad de ampliar su visión como futuros ingenieros.
Previo a iniciar las actividades de este congreso organizado por la Mesa directiva de Ingeniería Química, Ambiental, Alimentos y Energías de la UDLAP, el Dr. Luis Ernesto Derbez Bautista, Rector de la Universidad de las Américas Puebla, dio un mensaje inaugural donde afirmó que las licenciaturas involucradas en este congreso, son el conjunto de profesiones que definirá de muchas maneras el mundo del futuro, porque en sus manos está la posibilidad de tener soluciones o poder revertir situaciones nocivas para el planeta y la humanidad.
Acto seguido, inició el programa del XVIII CONIIQUAAE con la conferencia de la Dra. Natalya Victorovna Likhanova, investigadora del Instituto Mexicano del Petróleo, quien explicó que, si bien el mundo requiere de las energías limpias para ayudar al medio ambiente, aún no hay suficiente infraestructura o posibilidades para hacer el cambio total o competir al parejo con las fósiles; por ejemplo, en energía solar, prácticamente toda Europa no recibe la misma cantidad de sol que América Latina, Asia y África; en cambio, Europa goza de mayores corrientes de viento para la energía eólica, así que este tipo de esfuerzos no serviría para todo el mundo.

En el ámbito de los autos, que son parte de los mayores contaminantes del medio ambiente, se piensa en los eléctricos, sin embargo, las baterías para moverlos son de litio y para obtenerlo se utilizan contaminantes. También existe el hidrógeno como posibilidad, dando 100 kilómetros por un kilo y una carga de la batería en 3 segundos, “el problema es que el hidrógeno poco a poco se mete dentro de estructuras cristalinas del metal, sobre todo del acero, esto produce fisuras y fracturas al motor. Entonces, el asunto de seguridad es bastante complicado porque el hidrógeno al mezclarse con oxígeno y con pequeñas chispas produce una explosión, y si un automóvil sufre un accidente bastante grave se vuelve muy peligroso”, explicó la Dra. Natalya Likhanova.
De igual forma se ha buscado como opción al amoniaco, pero el motor debe triplicar su tamaño para su uso y es un gas bastante tóxico. El metanol igualmente es alternativa, aunque es bastante caro obtenerlo y convertirlo al uso comercial. “Entonces, para ustedes se queda esta tarea de producción de energías limpias. Como ingenieros químicos, ambientales, de energía les va a tocar la producción de nuevos combustibles sintéticos”, añadió la investigadora del Instituto Mexicano del Petróleo.
Al término de esta ponencia, hubo una pausa de networking para posteriormente escuchar al Dr. José de Anda Sánchez, investigador especializado en ciencias de la tierra, quien habló de “Humedales artificiales a gran escala: soluciones sostenibles para el tratamiento comunitario de aguas en México”. Posteriormente fue el turno del Ing. José Rogelio Flores, ingeniero de Innovación & Desarrollo de Mondelez International; de la Dra. Elizabeth Mar Juárez, directora del Instituto Mexicano del Petróleo y el congreso finalizó con el Dr. José Alberto Galicia Aguilar, investigador de la BUAP.



