“Cuando las empresas incluyen un programa de cumplimiento e integridad le permiten trabajar en una mejora continua, en formas de cómo identificar y prevenir riesgos, trabajar en la conciencia colectiva, fortalecer valores y principios de cada una de las personas que están dentro y motivar a todos para que trabajen hacia la plusvalía de estos”, exhortó Martin Mariscal Lahusen, egresado de la Licenciatura en Derecho de la UDLAP, quien fue designado recientemente como Director de Integridad y Cumplimiento (Compliance) de Volkswagen de México.

Compliance es un término acuñado para el respeto y el apego a las leyes, reglamentos, normas, códigos de conducta, lineamientos y regulaciones internas de las empresas. El cual busca la prevención y combate contra la corrupción, conflictos de intereses y todas aquellas acciones no permitidas que afecten a la salud legal, financiera o de reputación de las compañías, así lo explicó el Lic. Mariscal Lahusen.

“Dentro de las funciones que tengo están la promoción del código de conducta y de la política anticorrupción y conflicto de intereses; buscar promover los fundamentos esenciales del Grupo Volkswagen, los valores de la empresa, que las personas se vinculen hacia este cambio cultural, alzar la voz cuando ven cosas malas y fomentar acciones de cambio; ver cómo podemos gestionar los riesgos financieros, operativos del producto y legales para evitar consecuencias futuras de la empresa y llevar el sistema de denuncias”, explicó el egresado en 2007 de la Universidad de las Américas Puebla.

Principalmente lo que se busca es un cambio cultural, fomentándolo a todos los niveles de la empresa: consejo, gerencias, colaboradores, técnicos, concesionarios, proveedores y ver qué impacto positivo se puede generar y causar en la sociedad. En el caso de la armadora alemana los cerca de 12 mil colaboradores que trabajan en la fábrica y oficinas corporativas de Puebla se convierten en embajadores de la propia empresa y generan un impacto a nivel social. “Eso nos puede ayudar en que, actuando de forma correcta, promoviendo valores, un estado de derecho, alzar la voz, identificar y prevenir riesgos, podemos impactar positivamente a la sociedad y generar un beneficio colectivo importante”, afirmó Mariscal Lahusen.

Asimismo, explicó que tener un departamento dedicado al ‘Cumplimiento’ representa instaurar programas donde se desarrollen valores en los empleados y que estos a su vez rompan paradigmas para hacer las cosas correctas. Siendo el principal reto un cambio cultural basado en principios, valores, estado de derecho, cumplimiento que esté presente en todo momento, deseando crecer y querer mejorar todos los días. “Lo que buscamos es que los valores sean parte integral de las personas y que las personas volvamos a ser parte del corazón de todas las empresas y que esto fomente, hacia el futuro, un crecimiento sostenible de la sociedad”, añadió el egresado de la UDLAP.